La banda de indie-rock cerrará la quinta edición del Vibra Mahou Fest que tendrá lugar en el Recinto Ferial de Asturias Luis Adaro, cita en la que también aparecen nombres como Fillas de Casandra, Ginebras y Alcalá Norte

León Benavente, con más de 13 años de trayectoria, ha conseguido ganarse un lugar privilegiado en la escena indie estatal, como demuestra el hecho de ser el cabeza de cartel del quinto Vibra Mahou Fest, festival de doce horas de música que se desarrollará en el Recinto Ferial de Asturias Luis Adaro, con la presencia de nombres tan destacados como Drugos, Fillas de Casandra, Anabel Lee, Parquesvr, Ginebras y Alcalá Norte. Abraham Boba (Vigo, 1975) es el cantante de una banda con una relación especial con Gijón, parada habitual de sus giras, y el público asturiano.
Su último trabajo, ‘Nueva sinfonía sobre el caos’, tiene un sonido mucho más electrónico. ¿Cómo nace esa nueva exploración y qué les ha permitido expresar?
Somos un grupo al que le gusta explorar nuevos caminos y la utilización de elementos de la música electrónica nos atrae desde hace ya unos años. En este último disco quisimos llevar esa querencia a los límites para una banda de rock.
Después de más de una década en activo, ¿qué cree que hace que una banda siga siendo un referente sin traicionarse a sí misma?
No pensamos en ello, tan sólo nos guiamos por nuestra intuición y nuestras propias reglas. Siempre intentamos sorprendernos a nosotros mismos con cada nuevo trabajo; ése es el espíritu que nos guía.
Han hecho colaboraciones con distintos artistas. ¿Hay alguien que se haya quedado en el tintero y con quien les apetezca cruzar caminos?
Hemos tenido mucha suerte de trabajar con artistas a quienes admiramos a lo largo de estos años y, la verdad, siempre han accedido a nuestras propuestas. Supongo que hay algunos artistas extranjeros con los que nos gustaría colaborar, pero no suele ser fácil. Una vez lo intentamos con Franco Battiato.
¿Existe algún tema, idea o territorio en el que sienten que nunca entrarían a la hora de componer?
Absolutamente no. Ponerse límites no es propio de nuestro lenguaje.
¿Qué está sonando ahora mismo en el día a día de León Benavente?
Cada uno tenemos nuestras preferencias, que van cambiando con el tiempo. Luis y César están últimamente imbuidos por la obra de Charly García; Edu, por el mundo de las bandas sonoras de gente como Cliff Martínez. A mí me han gustado últimamente los trabajos de Juana Molina y de Barry B.
Con más de 13 años de trayectoria, ¿qué queda intacto de aquellos inicios y qué cosas, si pudieran, recuperarían de esa etapa?
Las ganas de aprender y seguir investigando música no se han perdido. Somos cero nostálgicos.
¿En qué momento creativo y vital se encuentra ahora mismo el grupo?
Estamos preparando una sorpresa de cara a final de este año. También estamos componiendo canciones nuevas.
A nivel de influencias, ¿de qué bebe el proyecto?
Somos una batidora de influencias y estilos musicales. Sin duda, León Benavente es una banda totalmente diferente a las demás, con una identidad muy reconocible y difícil de etiquetar.
¿Cómo es su proceso de composición desde que surge la idea hasta el tema final?
Vamos variándolo. Últimamente yo trabajo con bases que me pasan mis compañeros de grupo. Es un proceso similar al que usan muchos artistas jóvenes con ‘beatmakers’. Luego nos juntamos los cuatro y damos forma a la canción final.
Sus directos tienen una conexión muy potente con el público. ¿Esa energía les da más libertad sobre el escenario o añade presión?
Digamos que nuestros directos son la esencia de la banda, nuestro medio natural de expresión.
¿Qué se va a encontrar el público que vaya a verles el sábado al Vibra Mahou Fest de Gijón?
La misma energía de siempre, o incluso más. ¡Ah!, y a un nuevo miembro de la banda.