La Guardia Civil trata de esclarecer las causas del siniestro ocurrido a la altura del kilómetro 350
Un grave accidente de tráfico registrado este domingo en la Autovía del Cantábrico (A-8), a la altura del municipio de Ribadesella, se ha saldado con dos personas heridas de gravedad y una tercera con lesiones de carácter leve, tras la salida de vía y posterior vuelco de un turismo.
El siniestro se produjo en torno a las 13.55 horas, cuando la Central Operativa de Tráfico de la Guardia Civil de Asturias recibió una llamada alertando de un accidente en el punto kilométrico 350 de la A-8, en sentido Galicia. La información movilizó de inmediato a varias patrullas del Destacamento de Tráfico de Ribadesella, que se desplazaron hasta el lugar para atender la emergencia y asegurar la zona.
A su llegada, los agentes comprobaron que un turismo se había salido de la calzada por causas que todavía se investigan y había terminado volcado fuera de la vía. La violencia del impacto obligó a activar un importante dispositivo de emergencia para asistir a los ocupantes del vehículo.
Como consecuencia del accidente, dos personas resultaron heridas de gravedad y una tercera sufrió lesiones de carácter leve. Aunque por el momento no han trascendido las identidades de los afectados ni su evolución médica, los servicios sanitarios se encargaron de prestarles asistencia en el lugar antes de proceder a su traslado a centros hospitalarios para recibir atención especializada.
La Guardia Civil también movilizó a la Unidad de Investigación de Seguridad Vial (UNIS) de Oviedo, que será la encargada de instruir las diligencias correspondientes para esclarecer las circunstancias en las que se produjo el accidente. Los investigadores analizarán tanto el estado del vehículo como las posibles causas de la salida de vía, sin descartar ninguna hipótesis hasta completar la investigación.
Durante la intervención fue necesario regular el tráfico en la zona para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia y garantizar la seguridad tanto de los operativos como del resto de conductores que circulaban por la autovía. La circulación pudo verse afectada de manera puntual mientras se retiraba el vehículo siniestrado y se limpiaba la calzada.
Este nuevo accidente vuelve a poner el foco sobre la importancia de extremar la precaución al volante, especialmente durante los desplazamientos estivales, cuando aumenta de forma notable la intensidad del tráfico en las principales vías de comunicación del Principado. La A-8 es uno de los corredores con mayor volumen de circulación durante los fines de semana de verano, tanto por el tránsito de turistas como por los desplazamientos hacia las playas y localidades costeras.
La investigación abierta por la Guardia Civil determinará ahora qué provocó que el turismo abandonase la calzada y acabase volcando. Hasta que concluyan las diligencias, no se ha informado de la existencia de otros vehículos implicados ni de factores externos que pudieran haber influido en el siniestro.
Mientras tanto, las autoridades insisten en la necesidad de mantener la máxima prudencia al volante, respetar los límites de velocidad y adaptar la conducción a las condiciones de la vía para reducir el riesgo de accidentes graves como el ocurrido este domingo en la A-8, a la altura de Ribadesella.