La Policía Nacional desarticula una célula itinerante especializada en hurtos en joyerías tras una investigación conjunta con Italia que vincula a sus integrantes con 21 delitos en toda España
La Policía Nacional ha desarticulado una célula itinerante de origen italiano presuntamente dedicada al hurto de joyas en establecimientos comerciales, en una operación desarrollada en colaboración con la Polizia di Stato de Italia. La actuación ha permitido esclarecer 21 hechos delictivos cometidos en distintos puntos del país, entre ellos varias localidades de Asturias, con un botín que supera los 500.000 euros. En la operación han sido detenidas cuatro personas, cuya localización supuso un reto para los investigadores debido a las estrictas medidas de seguridad que adoptaban para evitar ser identificadas. El grupo, formado principalmente por mujeres, estaba especializado en la sustracción de “mantas de joyería”, un método que requiere rapidez, coordinación y habilidad para actuar sin levantar sospechas.
La investigación se inició tras detectarse, a lo largo de los últimos años, un patrón común en diversos hurtos cometidos en joyerías de toda España. El modus operandi era siempre similar: una pareja accedía al establecimiento y solicitaba ver distintos productos. Cuando el personal mostraba las piezas sobre mantas, aprovechaban un descuido para sustraer una de ellas, ocultándola en bolsos o prendas, y abandonaban el local con aparente normalidad. El análisis de casos permitió a los agentes establecer una conexión con un hecho ocurrido en 2012 en Zaragoza, donde ya había sido detenida una mujer italiana con características coincidentes con una de las sospechosas actuales. A partir de ese punto, se activó un canal de cooperación policial con Italia que resultó clave para avanzar en la investigación.
Las pesquisas revelaron que los implicados formaban parte de un grupo criminal especializado en este tipo de delitos a nivel europeo. Su forma de actuar incluía desplazamientos desde Italia a España en “campañas delictivas” de corta duración, de cuatro o cinco días, durante las cuales recorrían cientos de kilómetros para cometer los robos. Para dificultar su rastreo, evitaban registrarse en hoteles, cambiaban de vehículos y teléfonos en cada desplazamiento y tomaban precauciones para no dejar huellas en los establecimientos. Además, utilizaban prendas a modo de disfraz durante los hurtos.
Uno de los avances clave en la investigación fue detectar que, en paralelo a los robos, un ciudadano italiano vinculado al grupo se alojaba en localidades situadas a entre 100 y 400 kilómetros del lugar del delito, lo que permitió establecer patrones de movimiento y anticipar posibles actuaciones. Finalmente, el pasado 30 de marzo, los investigadores detectaron la presencia de los cuatro sospechosos en España con la intención de cometer nuevos delitos. Se activó entonces un dispositivo policial que culminó al día siguiente con su detención en Palencia. En el momento del arresto, los detenidos portaban prendas utilizadas en robos anteriores y 4.000 euros en efectivo. Además, se practicó un registro en el domicilio de uno de los principales investigados en Italia.
La operación ha permitido vincular a los arrestados con robos cometidos en Asturias, así como en otras provincias como Valencia, Sevilla, Alicante o Granada, algunos de ellos perpetrados hace más de una década. La investigación continúa abierta para determinar si existen más hechos relacionados con esta organización.