El presidente Pedro Sánchez ha anunciado la designación en una breve declaración institucional, si bien aún no ha sido recogida en el BOE; con ella, el político pacense suma dicha responsabilidad a sus actuales deberes como titular de Economía, Comercio y Empresas

Mientras la clase política y la sociedad en pleno españolas siguen tratando de asumir la dimisión de Oscar Puente como ministro de Transportes, anunciada por el aludido alrededor de las 21 horas de ayer, el Gobierno de la nación ya ha dado los primeros pasos para llenar el vacío que deja la marcha del vallisoletano. En una breve declaración institucional ofrecida esta mañana a las puertas de La Moncloa, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la designación de Carlos Cuerpo, actual vicepresidente primero y titular de Economía, Comercio y Empresas, como sustituto provisional de Puente. Y, aunque dicha medida todavía no ha sido recogida en el Boletín oficial del Estado (BOE), en manos del pacense estará lidiar con las consecuencias del accidente ferroviario de Urda, y tratar de devolver a los ciudadanos la confianza en el sistema ferroviario español.
Cuerpo, de 46 años y formado como economista, asumió su actual cargo en diciembre de 2023, reemplazando a Nadia Calviño, y desde entonces se ha labrado entre propios y ajenos una reputación de político sólido y discreto, más orientado al apartado técnico que a la confrontación dialéctica. Tanto es así que, según datos recopilados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), es hoy el miembro del Ejecutivo mejor valorado, con una nota media de 5,6 sobre 10, llegando, incluso, a ser aprobado por votantes de la derecha. Esa suma de elementos ha contribuido a convertirlo en un puntal para el equipo de Sánchez, y en la gran esperanza para capear el temporal desatado por aquella tragedia que, hace hoy una semana, se cobró 69 vidas tras el choque de dos convoyes de alta velocidad en la línea que conecta Madrid con Andalucía.
A la espera de comprobar de qué modo se desenvuelve Cuerpo, Sánchez ha aprovechado su comparecencia para elogiar nuevamente -como ya hiciese ayer, por medio de sus redes sociales- la decisión de Puente de replegarse de la escena política. Si el martes el presidente reconocía lo positivo de que el ya exministro «ha dado la cara, ha dado soluciones y, después, ha dado un paso al lado», esta mañana ha designado ese movimiento del vallisoletano como una «lección de dignidad política», y como la prueba definitiva de que «no todos somos iguales». Unas palabras, esas últimas, dirigidas al líder del principal partido de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, del PP, y a su papel en dramas como el de la DANA que asoló Valencia en octubre de 2024, sumando un total de 242 víctimas mortales. El entonces presidente de la región, el, ‘popular’ Carlos Mazón, no dimitió hasta el noviembre de 2025, ya acosado por las críticas ciudadanas y por la presión judicial.