
El joven de Pravia, que toca la gaita, la flauta y participa en la Banda de Música, ya ha compartido escenario con Los Berrones, Víctor Manuel y Rodrigo Cuevas

La fiesta de El Xiringüelu tiene varios protagonistas. Las peñas que llenan de casetas el prau Salceu; la figura del pregonero o, en el caso de esta edición, la gestora cultural Yedra Riego, flamante pregonera; las verbenas posteriores al gran día; la cena de las peñas, un día antes del encuentro multitudinario, y un personaje añadido hace un par de años, que fascina por su edad, seriedad y convicción de lo que quiere ser: músico. Estamos hablando del “gaiterín” Carlos Soto. Con 12 años tiene tan claro que lo que quiere es seguir aprendiendo para ser músico que pasma la seguridad con la que lo cuenta.
Usted es de aquí.
Sí, soy de Pravia.
Me dicen que toca el saxofón y la gaita, la flauta…
La gaita la llevo tocando un par de años y con la flauta dulce, cuatro. Me gustan los instrumentos de viento.
¿Y dónde recibe las clases?
En la Escuela de Música de la Mancomunidad Cinco Villas, en Pravia.
¿Se ve en un conservatorio?
Por supuesto. Primero tengo que hacer la prueba de acceso.
El año pasado acompañó con la gaita a la Peña El Ahorcao en el izado de banderas, un momento seguido, ya por tradición, por todo el público y por la RTPA. ¿Qué sintió al tocar allí?
Mucha ilusión por tocar delante de tanta gente. Era uno de mis sueños.
¿Es su sueño?
Sí, ese es mi sueño.
Con solo doce años ya lo tiene muy claro… ¿A qué curso va?
Acabé segundo de la ESO.
Oiga, es muy serio, ¡eh!
¡No, home, no!
(Nos reímos).
¡Desde luego! Estamos delante de un artista con mayúsculas… Además, ayer tocó con Los Berrones, en la verbena de Pravia.
Sí, sucedió. Yo estoy en la Banda de Música de Pravia y nos invitaron a tocar con ellos… ¡Ah! Y con la banda también grabé un disco con Víctor Manuel y otro con Rodrigo Cuevas.
¡Mire, usted a mí me deja perpleja! ¿Puedo pedirle algo?
¡Sí, oh!
Que nos toque algo…