
«Antes de que te decidas a comprar una de sus obras, este artista se ve en el compromiso de explicarte, incluso justificarte, el porqué de esa creación la cual es parte esencial de la obra»

Carlos García, es gijonés, pintor, escultor, decorador, fotógrafo, padre, surfero, un tipo discreto, humilde y sin afán de notoriedad que puede pasar inadvertido hasta que descubres y entiendes la maestría de sus manos, la composición de sus obras, la explicación y los porqués, el nacimiento y evolución de sus etapas pictóricas.
Antes de que te decidas a comprar una de sus obras, este artista se ve en el compromiso de explicarte, incluso justificarte, el porqué de esa creación la cual es parte esencial de la obra, yo añadiría, a sus obras, un QR con sus palabras para ser reproducidas una vez colocas la escultura o cuelgas ese cuadro.
Su obra está llena de verdad, intensidad, profundidad, tesón, nobleza, de un largo recorrido pictórico y escultórico. Una evolución notoria con el manejo y composición de los materiales en toda su trayectoria, que fundamenta en el intenso uso de la materia (pintura, plástico, hierro, bronce, hojas de árboles, etc.); un artista que entronca con la vida misma, el reciclaje, el compromiso de futuro con el planeta que quiere dejarle a sus hijos. En la esencia de su obra se respira mucho trabajo, análisis, intuición, singularidad y perfección en el dominio de las técnicas. Carlos es un artista que nada deja al azar, su estudio es un espacio apto para enamorarse de la pintura y la escultura y ahora en la calle Salustio Regueral, 3 de Gijón tiene una galería concebida como una Flagship (buque insignia) donde su arte está presente 24/7, un golpe de realidad al final de estrechas calles en el corazón de Gijón.
Pintor abstracto pero capaz de crear el busto escultórico de Quini, Ronaldo o el jeque saudí, austero con el color, tiene una carga emocional que lo hacen distinto y único. Ocres, blancos, negros, algo de rojo rompiendo la paz interior y últimamente investigando con azules, verdes, aunque ya en la serie Geomorfología se aventuró con el rosa. Ulterior fue su penúltima serie, y en ella celebró sus recientes paternidades con bandas plásticas de amarillo fosforito que no solo dividen el cuadro, sino que te parten el corazón, gritándole a la falsa ecología y el postureo del reciclaje.
En su último trabajo titulado Resonancia del vacío, investiga si el vacío y la ausencia tienen sonido y, en palabras del artista, como ese vacío deja una huella, una memoria, una vibración suspendida. Incorpora materiales minerales como el carbón o la galena, éste último es el mineral principal del sulfuro de plomo con un intenso brillo metálico de color gris plomizo.
Amigo de reutilizar, como un compromiso de vida que desarrolla a través de su obra, para transformar en puro arte un cristal, una rueda, una hoja, un rollo de papel higiénico, una botella. Se define asimismo como un artista cercano al Arte Povera y Arte Matérico, materiales como la arena, la chatarra, el vidrio, la naturaleza muerta, engastados en tonos blancos y negros, forman parte de su intensidad creativa, que lo hacen único en su producto final.
Es Carlos García, el artista contemporáneo gijonés más internacional y relevante, con el permiso de su amigo Edgar Plans.