SOMA-FITAG cumple su compromiso de sustituir la asistencia a Gijón por una concentración en Tormaleo para brindar apoyo a los cuatro trabajadores, que llevan más de una semana reclamando el pago de las nóminas pendientes y un plan de futuro para la explotación
No hay nada que celebrar en la mina Miura. Ni siquiera siendo como es hoy Primero de Mayo y, por ende, Día Internacional de los Trabajadores. Para los cuatro mineros que, desde hace más de una semana, permanecen encerrados en el pozo, la falta de una solución al problema que atraviesa la empresa -con las nóminas de diez meses sin pagar; el empresario, a la fuga, y el futuro de la explotación, en entredicho- ensombrece cualquier razón de festejo. De hecho, quizá el único consuelo para ellos es que no están solos… Como hoy ha quedado plenamente patente. Cumpliendo con el compromiso adquirido anteayer, SOMA-FITAG, la Federación sectorial de la Unión General de Trabajadores (UGT), ha declinado sumarse a la manifestación convocada en Gijón, y ha acudido a la boca del pozo, atrayendo consigo a casi trescientas personas. Toda una demostración de fuerza que ha multiplicado la voluntad de los mineros de seguir resistiendo hasta que sus empleos, y el porvenir de la compañía, queden garantizados.
«Nos gustaría traer buenas noticias, pero no puede ser», han reconocido los cuatro afectados, que no han dudado en dirigirse a los asistentes para agradecerles su ayuda y para confirmarles, eso sí, su afán de «luchar; no nos rendiremos». Al fin y al cabo, argumentan, «lo único que pedimos es buscar una solución, y que podamos continuar con estos trabajos, que son tan importantes para nosotros, para nuestro concejo y para toda Asturias». En ese sentido, su convicción es que el titular de la empresa, Fernando Martínez, está buscando el desmantelamiento de la misma por la vía del impago, situación que, opinan los mineros, se ven agravadas por las «promesas que no llegan por parte de las Administraciones». Es a ellas a las que, ahora, demandan soluciones rápidas y eficaces, que permitan reencauzar la situación. «Nos obligan a venir aquí a pedir algo que es justo: trabajo, salarios y dignidad», han concluido. Por su parte, los representantes de SOMA-FITAG se han mostrado «satisfechos» por la masiva afluencia, pero también «preocupados por la falta de avances», y han incidido en que «esto es el Primero de Mayo; estar aquí, reivindicando con quienes lo necesitan».


