La nueva representante del Gobierno central en Asturias reivindica su experiencia municipalista y asegura que trabajará para atender tanto las situaciones cotidianas como las emergencias

Cecilia Pérez ya es oficialmente la nueva delegada del Gobierno en Asturias. La que fuera alcaldesa de El Franco y presidenta de la Federación Asturiana de Concejos ha tomado posesión este viernes de su nuevo cargo con un compromiso: trabajar «con lealtad y cercanía» y mantener una colaboración estrecha con las instituciones de la comunidad. Pérez sustituye a Adriana Lastra, que deja la Delegación del Gobierno después de ser designada cabeza de lista del PSOE en las próximas elecciones generales del 29 de noviembre.
«Prometo entregarme para estar al servicio de Asturias y de España», ha asegurado durante el acto, en el que ha expresado su «profunda ilusión» por iniciar esta nueva etapa, aunque también ha reivindicado la serenidad que le proporciona su experiencia en la gestión pública. La nueva delegada ha defendido que asume la responsabilidad con «compromiso firme de servicio público» y ha puesto en valor los años que ha dedicado al municipalismo, una trayectoria que, según ha explicado, le ha permitido conocer de primera mano las necesidades de los distintos territorios asturianos. «He podido conocer en profundidad nuestra comunidad autónoma y he comprobado la importancia de la coordinación y la colaboración institucional para afrontar situaciones difíciles», ha señalado.
En su primer discurso como delegada, Pérez ha querido destacar que la gestión pública no se limita a las grandes decisiones políticas, sino que también se mide por la capacidad de dar respuesta a los problemas cotidianos de la ciudadanía. «La gestión pública se mide por la capacidad de atender a las personas en las situaciones ordinarias y las emergencias, acercar servicio, resolver problemas, favorecer la convivencia, sostener el territorio y no dejar a nadie atrás», ha afirmado. El acto de toma de posesión se ha celebrado con un formato reducido. Según explicaron los organizadores, la decisión responde tanto a las limitaciones derivadas de la convocatoria electoral como a una señal de respeto por el accidente ferroviario de Urda.