La marcha, convocada por Asturies Antitaurina, recorrió el barrio de La Arena hasta terminar ante El Bibio; no hubo altercados, gracias a la fuerte presencia policial, pero sí cruces de insultos entre manifestantes abolicionistas y aficionados al toreo

Es una advertencia que lleva sobrevolando Gijón desde que en 2023, el año en que recuperó la alcaldía e inició su tercer mandato, Carmen Moriyón decidió revivir la fenecida Feria Taurina de Begoña: mientras la tauromaquia siga presente en la ciudad, sus detractores continuarán presentándole batalla. Y en la tarde de ayer, por cuarto año consecutivo, el colectivo Asturies Antitaurina cumplió esa amenaza. Cientos de persona -unas 800 según valoración de Delegación del Gobierno, cerca de 2.000 para la organización- respondieron a la llamada hecha por la plataforma animalista, y marcharon por las calles de la ciudad clamando por la abolición definitiva del toreo, hasta alcanzar la plaza de El Bibio; la misma en la que, a esas horas, Talavante y Ortega, con una oreja en su haber cada uno, y Roca Rey, con tres, cosechaban los aplausos de los aficionados a tales eventos. En fin, dos bandos antagónicos e irreconciliables que se vieron las caras en las inmediaciones del coso, intercambio de insultos incluido; por suerte, la presencia de un fuerte despliegue policial impidió que las palabras se convirtiesen en incidentes de mayor escala.
Con las 16.30 como la hora señalada para el inicio de la manifestación, desde mucho antes los primeros participantes ya se congregaban en la plazuela de San Miguel, designada punto de partida. Con carteles bajo el brazo, con pancartas aún enrolladas, con rostros pintados y vistiendo camisetas verdes de Asturies Antitaurina, esa masa creciente fue sumando adeptos hasta que, a una voz de los convocantes, se puso en movimiento. A paso lento, a fin de hacerse ver y oír, la comitiva recorrió el barrio de La Arena de oeste a este, internándose en sus principales arterias al grito de consignas como «Tortura animal, al Código Penal», o «Gijón, despierta, ésta no es tu fiesta». La marea de incendios forestales que asola parte de España este verano -y que ayer se cobró la vida de un miembro de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en Peñas de Riglos– también alimentó la imaginación de los antitaurinos, que exigieron una mayor inversión en medios para combatir el fuego, y menos subvenciones a los eventos taurinos. Y entre las pancartas llamaron la atención varias lápidas en recuerdo de ‘Feminista’, ‘Nigeriano’ y otros toros de polémicos nombres, muertos en distintas ediciones de la Feria de Begoña.
«El toreo nos hace volver a la España negra de toreros, borrachos e inquisidores que caricaturizaba Goya»
Como en ocasiones precias, los agentes de la Policía Nacional -incluidos efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR)- no permitieron que la marcha se aproximase en exceso a un coso ante cuyas puertas ya hacían cola los aficionados, por lo que los abolicionistas se posicionaron en la cercana plaza Arquitecto Manuel del Busto. Desde allí hasta El Bibio, la distancia en línea recta es de menos de cien metros; suficiente para que las reivindicaciones de los manifestasen se escuchasen a las claras… Y para que sucediese lo mismo con las críticas vertidas contra ellos por los defensores del toreo. Así las cosas, en ambas facciones hubo quienes aparcaron los argumentos respetuosos, y desenvainaron insultos y ofensas; términos como «perroflautas» y «fachas» volaron de lado a lado, contribuyendo a caldear el ambiente. Afortunadamente, los uniformados disuadieron a ambos bandos de llegar a más. Por su parte, los organizadores de la marcha descartaron tales tácticas, y se limitaron a leer el manifiesto confeccionado al efecto, con el que aseveraron que «nada repugna tanto al sentido moral como la tortura, el dolor atroz infligido de un modo intencional e innecesario», y alertaron de que mantener el toreo «nos hace volver a la España negra de toreros, borrachos e inquisidores que caricaturizaba Goya».
Hoy lunes, última jornada de la Feria de Begoña y con los novilleros Emiliano Osornio, Álvaro Serrano y Samuel Castrejón como protagonistas de la jornada taurina, el debate prosigue en las redes sociales… Sin que tampoco allí estén escaseando las formas, como mínimo, censurables. En los perfiles digitales de Asturies Antitaurina, del Partido Animalista con el Medio Ambiente (PACMA) –cuyo presidente nacional, Javier Luna, acudió a la manifestación– y de otros colectivos asistentes proliferan los comentarios críticos con la postura abolicionista, llegando sus autores a descalificaciones abiertamente discriminatorias por razón de apariencia, sexo, extracción social u origen. Incluso es posible leer reacciones flagrantemente racistas o machistas contra quienes se oponen a la tauromaquia. Finalmente, de justicia es decir que tales escritos también están suscitando algunas reacciones incívicas, con insultos a los amantes de los eventos taurinos y amenazas veladas. Un tenso mano a mano digital que, como ya ocurriese ayer de forma esporádica durante la protesta, pone de manifiesto hasta qué punto este tema polariza las opiniones… Y dificulta un punto de equilibrio entre las partes.








Dinero público para matar no.
Puedes indicarme la partida presupuestaria del Ayuntamiento de Gijon dedicada a subvencionar los toros??? No hableis por hablar anda…