Los cuatro trabajadores, a la cabeza de una comitiva de unas veinticinco personas, abandonaron Tineo esta mañana, y confían en alcanzar Salas al final de la etapa; el empresario no ha presentado la documentación del ERTE que aseguró que iniciaría

El cansancio acumulado ya comienza a hacer mella. Músculos y articulaciones empiezan a resentirse. Los pies son un rosario de rozaduras en carne viva, de ampollas necesitadas de curas frecuentes, de los síntomas iniciales de la temida tendinitis… Y, por si fuese poco, el tiempo no acompaña. Sin embargo, el ánimo no decae. Más bien, todo lo contrario. En la cuarta etapa de su particular ‘Larga Marcha’ hacia Oviedo, los cuatro trabajadores de la mina Miura han abandonado Tineo alrededor de las 9.30 horas de esta mañana, y ya avanzan hacia la meta de esta jornada, Salas, donde pasarán la que, si los planes se cumplen, será su penúltima noche en ruta antes de alcanzar la capital asturiana el miércoles. Un periplo duro y largo, de cientos de kilómetros, pero que no están afrontando solos. Y es que, además de las muestras de ánimo recibidas por la población tinetense desde el mismo momento de su llegada ayer, varios compañeros y simpatizantes se han sumado a la caminata, hasta conformar un pelotón de alrededor de veinticinco personas.
«La preocupación por su futuro sigue ahí, claro, pero están fuertes y animados», han declarado esta mañana representantes de SOMA-FITAG, la Federación de Industria de la Unión General de Trabajadores (UGT), a la sazón impulsora de esta iniciativa. Efectivamente, pese a las dificultades encontradas hasta el momento desde que partiesen el viernes de la Miura -que, aparte de las ya mencionadas, incluyen la necesidad de esquivar el tráfico rodado, y la urgencia de guarecerse de la lluvia y del granizo cuando la tormenta arrecia-, los mineros no se apean de sus reivindicaciones, resumibles en dos puntos esenciales: el pago de las nóminas atrasadas desde hace diez meses, y la reapertura de la mina. Y es que, según su parecer, la rentabilidad de la explotación, hoy por hoy, no puede ser puesta en cuestión.
No obstante, Fernando Martínez Blanco, el empresario madrileño ‘a la fuga’ propietario de la explotación, no está facilitando las cosas… Las mismas fuentes sindicales aseguran que el aludido, erigido en el ‘villano’ de este drama, aún no ha iniciado formalmente los trámites para aplicar el Expediente Regulador Temporal de Empleo (ERTE) que, hace días, aseguró que emprendería. «Que sepamos, la documentación todavía no ha llegado a la Delegación de Trabajo de Asturias», apuntan en SOMA-FITAG, alerta ante la posibilidad de que «sea otra de sus tretas, como cuando dijo que cobrarían en unas horas». Y esa perspectiva, la de ser víctimas de otro engaño, añade más ánimo a los cuatro minero. «Van a llegar a Oviedo en perfecto estado de revista, eso está claro; a partir de ahí, seguiremos luchando», concluyen en el sindicato.