La central sindical acusa al Gobierno de incumplir los acuerdos alcanzados durante más de un año de negociación

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha mostrado este viernes su “rechazo frontal” al anteproyecto de Estatuto Marco de la Sanidad aprobado por el Gobierno y ha advertido de que estudia la convocatoria de movilizaciones, sin descartar incluso la huelga, ante lo que considera un incumplimiento de los compromisos adquiridos durante más de un año de negociaciones.
A través de un comunicado, la organización sindical ha criticado duramente el contenido del texto impulsado por el Ministerio de Sanidad, al entender que deja fuera reivindicaciones que considera fundamentales para mejorar las condiciones laborales del personal sanitario. Entre ellas, destaca la exclusión del derecho a la jubilación parcial y a la jubilación anticipada mediante coeficientes reductores, una demanda que, según CSIF, ha estado presente desde el inicio del proceso negociador.
El sindicato considera que esta cuestión era una de las principales aspiraciones de los profesionales del sector y lamenta que finalmente no haya sido incorporada al borrador aprobado por el Ejecutivo. A su juicio, esta decisión supone un importante retroceso para un colectivo que viene reclamando desde hace años el reconocimiento de las especiales condiciones de trabajo que afronta en su actividad diaria.
Además de las cuestiones relacionadas con la jubilación, CSIF denuncia que el anteproyecto introduce recortes en diferentes aspectos retributivos. En concreto, señala la eliminación de mejoras vinculadas a los trienios de categoría superior por promoción interna, así como modificaciones que afectan al complemento específico y al complemento de dedicación exclusiva en las pagas extraordinarias.
Desde la organización sindical sostienen que estas medidas contradicen los compromisos adquiridos durante las negociaciones mantenidas con los representantes de los trabajadores. “La ministra ha faltado a su compromiso con lo pactado con los sindicatos del ámbito y el Gobierno en su conjunto cierra la puerta a mejorar las condiciones laborales del personal de la sanidad”, afirma CSIF en su comunicado.
Asimismo, el sindicato considera que la actuación del Ejecutivo constituye una falta de respeto hacia los profesionales sanitarios y hacia las organizaciones sindicales mayoritarias que los representan. Según expone, el resultado final del texto no responde a las expectativas generadas durante un proceso de diálogo que se ha prolongado durante más de un año.
Ante esta situación, CSIF ha anunciado la apertura de un periodo de reflexión para decidir cuál será su respuesta sindical en las próximas semanas. La organización asegura que analizará las diferentes opciones de actuación y no descarta recurrir a medidas de presión para intentar revertir el contenido del anteproyecto.
Entre las posibilidades que se encuentran sobre la mesa figuran la convocatoria de concentraciones y movilizaciones en distintos puntos del país, así como la adopción de acciones de mayor alcance. “No descartamos ningún tipo de medida de presión, movilizaciones e incluso la huelga”, advierte el sindicato, que insiste en la necesidad de que el Gobierno rectifique e incorpore las demandas planteadas por los representantes de los trabajadores de la sanidad pública.