Rouco anuncia una enmienda a la totalidad y denuncia que el mayor presupuesto de la historia de Gijón no se traduce en soluciones para los vecinos

El último presupuesto del mandato de Carmen Moriyón se encuentra con un nuevo obstáculo político. El Grupo Municipal de Vox en el Ayuntamiento de Gijón ha anunciado que presentará una enmienda a la totalidad al proyecto de presupuestos municipales de 2027, al considerar que las cuentas elaboradas por el Gobierno de Foro Asturias y Partido Popular representan el fracaso de su gestión y evidencian la falta de soluciones para los principales problemas de la ciudad.
La formación que lidera Sara Álvarez Rouco en el Consistorio gijonés eleva así el tono de su enfrentamiento con el Ejecutivo local en un momento especialmente significativo, cuando apenas quedan unos meses para las próximas elecciones municipales. Vox considera que el documento presupuestario constituye el balance definitivo de un mandato marcado, a su juicio, por las promesas incumplidas y la ausencia de avances en cuestiones fundamentales para los vecinos.
Desde el partido califican los últimos cuatro años como «cuatro años grises» y sostienen que Moriyón ha incumplido buena parte de los compromisos adquiridos cuando regresó a la Alcaldía en 2023. Una valoración especialmente crítica teniendo en cuenta que, según denuncia Vox, el Gobierno municipal dispone de la mayor dotación económica de la historia del Ayuntamiento.
Para Rouco, el problema no reside únicamente en la cantidad de dinero disponible, sino en las prioridades establecidas para su distribución. La portavoz reprocha al Ejecutivo que continúe relegando asuntos como la seguridad ciudadana, la limpieza de las calles, el mantenimiento de los barrios y la reducción de la presión fiscal.
Uno de los principales reproches de Vox se dirige hacia los grandes proyectos estratégicos impulsados por el Gobierno municipal. La formación cuestiona el protagonismo presupuestario y político de iniciativas como Tabacalera y Naval Azul, dos actuaciones que Moriyón ha situado entre las principales apuestas de su mandato.
Rouco considera que ambos proyectos se han convertido en «la tapadera con la que la regidora intenta disimular las carencias de Gijón que no sabe o renuncia a resolver».
Desde Vox sostienen que la apuesta por estas actuaciones contrasta con las dificultades que encuentran numerosos vecinos en su vida cotidiana. Entre ellas, destacan los problemas de circulación y movilidad, la falta de plazas de aparcamiento, el deterioro de diferentes barrios y la insuficiencia de efectivos de la Policía Local.
La formación también cuestiona determinadas partidas destinadas a promoción cultural, a las que atribuye un componente ideológico, y critica que el Ayuntamiento mantenga una presión fiscal que, según sus cálculos, continúa por encima de los niveles registrados en 2023.
Pese a la contundencia de sus críticas, la portavoz municipal ha querido dejar claro que su formación no descarta alcanzar acuerdos puntuales con el Gobierno de Moriyón.
«Vox no se cierra a los acuerdos, pero no dará un cheque en blanco», ha advertido Rouco.
En este sentido, ha recordado los acuerdos alcanzados recientemente con el Ejecutivo local para facilitar la aprobación de los presupuestos de las empresas municipales Emvisa y Emulsa. Aquellas negociaciones estuvieron condicionadas a compromisos como la realización de auditorías de las sociedades municipales y la introducción de criterios de «prioridad vecinal» en la adjudicación de viviendas de emergencia.
La formación utiliza estos antecedentes para defender que su posición no responde a un rechazo automático de las iniciativas municipales, sino a la exigencia de cambios concretos en las políticas del Ayuntamiento.
Sin embargo, considera que el proyecto presupuestario de 2027 continúa sin responder adecuadamente a problemas como el acceso a la vivienda, la pobreza o el estado de los servicios públicos.
Un nuevo frente político para Moriyón
La presentación de una enmienda a la totalidad abre un nuevo capítulo en las relaciones entre Vox y el Gobierno de coalición de Foro y PP. Aunque ambas partes han demostrado capacidad para alcanzar acuerdos en determinadas materias, las diferencias sobre las prioridades municipales vuelven a situarlas en posiciones enfrentadas.
Rouco acusa al Ejecutivo de haber elegido el «autobombo y los anuncios grandilocuentes» frente a una planificación económica que atienda las necesidades reales de los gijoneses.
Frente al proyecto presentado, Vox reclama unas cuentas más prácticas, centradas en mejorar los servicios municipales, reforzar el mantenimiento urbano, atender las demandas de los barrios y aliviar la carga fiscal de las familias.
La iniciativa obligará ahora al Gobierno municipal a afrontar el debate presupuestario con una oposición que cuestiona no solo las cifras previstas para 2027, sino también el balance político de los cuatro años de mandato de Carmen Moriyón.