CSIF Asturias pone en marcha dos jornadas de formación en intervención operativa dirigidas a profesionales que pueden afrontar situaciones de riesgo durante su trabajo. El sindicato reclama más prevención, plantillas suficientes y medios para garantizar la seguridad laboral
Las agresiones en el entorno laboral han llevado a CSIF Asturias a organizar cursos de defensa e intervención operativa para trabajadores de distintos sectores. El sindicato celebrará este domingo la primera edición de la formación «Combate Cuerpo a Cuerpo e Intervención Operativa», una iniciativa con la que pretende dotar a los profesionales de herramientas prácticas para prevenir y afrontar situaciones conflictivas. La primera convocatoria está dirigida a funcionarios de prisiones, agentes del medio natural, personal de Vigilancia Aduanera, vigilantes de seguridad y policías locales. La organización ha programado una segunda edición para el próximo 31 de octubre, destinada a trabajadores de otros ámbitos, entre ellos el sanitario, el sociosanitario y el administrativo.
Bajo el lema «La mejor defensa es la prevención», la formación se integra en la campaña de tolerancia cero a las agresiones que desarrolla el sindicato. Según CSIF, la iniciativa responde a una demanda de los propios trabajadores y a la falta de formación específica suficiente por parte de las administraciones. El objetivo es que los participantes adquieran conocimientos y técnicas prácticas para mejorar su capacidad de prevención y respuesta ante posibles agresiones durante la jornada laboral. El presidente de CSIF Asturias, Sergio Fernández-Peña, asistirá a la apertura del primer curso.
El sindicato insiste en que las agresiones «no pueden normalizarse ni considerarse parte del trabajo» y reclama a las administraciones una mayor implicación para evitar que los profesionales tengan que afrontar situaciones de riesgo sin la preparación ni los recursos adecuados. Entre sus demandas figuran una formación preventiva específica, plantillas suficientes, medios materiales adecuados y la inversión necesaria para garantizar entornos laborales seguros. CSIF advierte, además, de que la seguridad de los trabajadores no puede depender únicamente de su capacidad para defenderse. La organización considera que la prevención debe comenzar antes de que se produzca una agresión, mediante protocolos eficaces y condiciones de trabajo que reduzcan las situaciones de riesgo.