
Por Urbano Rubio Arconada
«La clave es no tirar el dinero y bajar los impuestos para que el presupuesto pase a manos de la iniciativa privada proactiva»

La educación financiera es un proceso que nos permite entender los conceptos financieros y desarrollar habilidades para adoptar medidas que afectan a nuestro bienestar. La alfabetización financiera de la ciudadanía es una responsabilidad de todos desde las escuelas infantiles. Todos tendríamos que tener medianamente claro – al menos- conceptos como presupuesto, ahorro, crédito, intereses, impuestos, deuda particular y deuda pública. Los conceptos financieros son imprescindibles para surfear las aventuras del día a día, para mitigar desventuras y para emprender con conocimiento de causa.
¿Cuesta emprender en este país? Emprender hoy en España es un verdadero ejercicio de combinación entre valentía y osadía. Debería ser lo común, lo más práctico por beneficioso, pero desgraciadamente, la economía en la que estamos sumergidos no permite prosperar fácilmente. Así es que, según los datos conocidos estos días las quiebras empresariales se han disparado un 90% en estos últimos ocho años. Pagas la materia prima. Pagas el alquiler. Pagas las nóminas. Pagas todos los impuestos asociados al trabajo generado. Hipotecas tu vida y asumes el cien por cien del riesgo. Y si, después de todo eso, ganas algo, Hacienda te dice que pagues el 25% en Impuestos de sociedades. Y si aún sobra algo y decides cobrarlo como dividendo, debes pagar otro 25% más en IRPF. Y para los restos que te quedan para consumo propio, debes pagar otro 21% de IVA. Y si ahorras otro impuesto sobre los intereses y si tienes patrimonio, otro impuesto, si donas a tus hijos, otro más, y si te mueres el puyazo impositivo final. Vivimos en un país enfermo, donde la única medicina es recaudar, por lo que cada vez hay más enfermos de pobreza, un país donde el problema no es ser pobre sino intentar salir de la pobreza.
¿Sirve de algo ahorrar? Desde luego que ahorrar te alivia de muchos problemas y te libera de muchas desazones. Pero hoy por hoy, con una inflación pertinente y real del ocho por cien, lo ahorrado se deprecia, y lo que hace veinte años tenía un valor de una cierta cantidad, hoy vale la mitad. Hay que invertir todo el dinero posible que no te suponga un riesgo vital. Para ello se necesita una mínima educación financiera.
¿Oficialmente se dice que la contabilidad nacional va muy bien gracias al aumento de la inmigración? Los datos de Eurostat lo desmienten. En el último trimestre transcurrido, el PIB real – que incluye la riqueza que producen todos los españoles incluidos inmigrantes legales – es de un mas 0,61%, mientras que el PIB per cápita (la riqueza producida por individuo) decrece hasta un 5,19%. Si incluyéramos al millón de ilegales que en breve pasarán a ser legales, la disminución del PIB per cápita sería de algún punto negativo más. Este indicador es altamente preocupante porque indica que la productividad española está cayendo drásticamente, pues con mas población activa, producimos bienes que tienen mucho menos valor. Si con la inmigración que está creciendo, la riqueza para el conjunto del país disminuye, imaginemos hasta donde caeremos con mucha más población.
¿Cada vez hay más pobreza? La economía española “progresa” en forma de “K”, hacía abajo el número de pobres aumenta en cantidad y en precariedad, mientras el rabo hacia arriba, cada vez es menor por la destrucción de la clase media alta. El Instituto nacional de Estadística apunta a que los hogares más ricos (el 10% que más posee) han aumentado su riqueza neta, mientras, el resto de españoles han disminuido su riqueza neta: desde un 12% en el caso de las clases medias-altas, y hasta un 25% los más pobres. España está en un proceso de “decrecimiento” por la drástica caída de la producción, debida, por una parte, a la acumulación incesante de pasivos y activos de baja productividad (menos industriales y más repartidores) y, por otra, a la desconexión con las nuevas tecnologías que están revolucionando la productividad. Mientras el mundo está librando guerras por la hegemonía de la energía y la Inteligencia Artificial (IA) – pilares básicos de la creación de prosperidad – aquí, gastamos los cartuchos en batallas contra la Indecencia Anormal (IA).
¿Dónde está la gran cantidad de fondos europeos emitidos para activar la economía? Según el Tribunal de cuentas, una parte de los 140.000 millones de euros en financiación bancaria previstos para sostener el tejido empresarial español, parece ser que están tostándose al sol en paraísos lejanos por la sencilla razón de que los sistemas de comprobación y seguimiento no han funcionado.
¿Cómo se arregla esto? Atándose, decir en que se gasta y eliminando el derroche. La clave es no tirar el dinero y bajar los impuestos para que el presupuesto pase a manos de la iniciativa privada proactiva.