Será abierta en 2046 e incluye mensajes, recuerdos y compromisos con la conservación de los océanos enviados por instituciones, visitantes y diferentes personas, así como testimonios del presente y del futuro que se imagina para dentro de 20 años

Dos buzos sumergieron esta mañana en el oceanario del Bioparc Acuario de Gijón una cápsula del tiempo con periódicos del día, diferentes recuerdos y compromisos con la conservación de los océanos enviados por instituciones, visitantes y diferentes personas, así como testimonios del presente y del futuro que se imaginan para 2024, cuando será abierta. Es la original manera con la que la instalación ha querido celebrar su vigésimo aniversario. «Estamos en un momento muy bueno del Acuario, que vamos a disfrutar hoy sellando un compromiso para dentro de 20 años», apuntó su director Alejandro Beneit, que estuvo acompañado por la alcaldesa Carmen Moriyón y la exprimer edil Paz Fernández Felgueroso, al frente del Ayuntamiento en el momento de su inauguración en 2006.
Por delante quedan dos décadas en las que el entorno del Acuario cambiará de manera radical con el desarrollo de Naval Azul. «Nosotros podemos ser un gran motor de la zona», aseguró Beneit, quien destacó el cambio que va a suponer para la instalación pasar a estar en un lugar de paso, a diferencia de ahora, sin continuidad hacia el oeste. En lo que respecta al presente, y con el pingüinario parado por la gripe aviar, apuntó que están valorando muchos otros proyectos, algunos relacionados con el Centro de Recuperación de Animales Marinos de Asturias (CRAMA), que calificó de «joya de la corona» de la instalación. «Cada vez tiene más trabajo y estamos muy ilusionados», declaró.