Este miércoles se celebró la vista oral en la sección penal del Tribunal de Instancia de Gijón, en la que se enfrentaba a una pena de 10 años por el atraco con cuchillo en diciembre de una tienda de congelados y una confitería, ambas en la carretera del Obispo, con tan sólo 24 horas de diferencia

En diciembre fue detenido por la Policía Local en un domicilio de Contrueces, donde vivía en un cuarto alquilado, al coincidir con las características del responsable de un asalto previo en un comercio de la carretera del Obispo. No sabían en ese momento los agentes que venía de cometer otro delito a mano armada en una confitería de la misma calle en la que residía y por el que se sentó esta mañana en el banquillo. Se trata de un varón de 39 años presuntamente protagonista de varios robos en este barrio gijonés que se enfrentaba a una petición de Fiscalía de 10 años de cárcel por dos acciones: la del jueves 11 de diciembre en el negocio de repostería y una segunda acontecida 24 horas antes en una tienda de congelados en esa misma vía. Finalmente ha aceptado los hechos y una condena de 7 años tras tener en cuenta el tribunal un atenuante de reparación del daño, al haber abonado la responsabilidad civil antes del juicio, y otro de drogadicción.
En el caso del asalto del miércoles, el Ministerio Fiscal sostenía que, sobre las 10 horas entró en el local provisto de guantes, un plumífero completamente cerrado, un gorro y una braga térmica que ocultaban completamente su rostro y que dificultaban su identificación, y que, esgrimiendo un cuchillo de 20 centímetros de hoja, exigió a las dos empleadas del establecimiento que le entregaran el dinero de la caja. Las víctimas le dieron 322 euros, dinero que introdujo en una bolsa de plástico antes de abandonar el lugar.
Al día siguiente, en torno a las 8.30 horas, se dirigió a una confitería de la misma calle y, del mismo modo que en el establecimiento anterior, exigió a una trabajadora que le diera toda la recaudación, consiguiendo en esta ocasión 57,44 euros. Fiscalía consideraba los hechos constitutivos de dos delitos de robo con intimidación con armas o instrumentos peligrosos en establecimiento abierto al público, con los agravantes de reincidencia y disfraz, por lo que pedía 5 años de cárcel por cada uno, con inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo mientras dure la condena, y, en concepto de responsabilidad civil, la devolución del dinero robado a los dos negocios más los intereses legales. La vista oral, convocada para las 10.30 horas de esta mañana en la sección penal del Tribunal de Instancia de Gijón, plaza número 3, se cerró con el acuerdo entre el acusado y el ministerio fiscal que reducía cada delito a tres años y 6 meses de pena.