«Cada día está más verde», confirma Martínez Salvador, convencido de que será posible cumplir con el margen temporal establecido para la primera fase del proyecto; la siguiente, la instalación de equipamiento, se acometerá después del verano

Quienes últimamente hayan paseado por el entorno de El Rinconín habrán notado, muy probablemente, un cambio estético sustancial en dicho lugar. No, no se ha erigido ningún nuevo edificio, ni ha abierto al público otro establecimiento hostelero de modo. Es algo más sutil; más ‘verdoso’, se podría decir. Y tiene sentido utilizar esa expresión, porque el proyecto de construcción de la futura ‘playa verde’ avanza a buen ritmo. Tanto es así que este martes, acabada la Junta de Gobierno Local, el portavoz municipal, Jesús Martínez Salvador, aseguró que la primera fase, aquella consistente en acondicionar la zona y extender una capa vegetal, actualmente en curso, se inaugurará en la primera semana de julio. En otras palabras, la semana que viene. Un avance que, de cumplirse, abrirá el camino a la siguiente fase, la instalación del equipamiento y mobiliario, que no arrancará hasta pasado el verano.
«¿Qué puedo decir? Cada día está más verde», bromeaba ayer Martínez Salvador, visiblemente satisfecho por el avance de las obras. Así, desde el momento de su inauguración los gijoneses y visitantes podrán disfrutar de un espacio ‘verde’ de 18.479 metros cuadrados, dividido en dos parcelas separadas por un vial de acceso peatonal. Claro, que se tratará solo de la base… Sobre ella se levantará, en un futuro todavía por determinar, la propuesta bautizada ‘Brisa marina’, ganadora del concurso convocado por el Consistorio. La idea transformará El Rinconín radicalmente, comenzando por un primer plano abierto conectado con el Cantábrico, formado por varias ‘islas verdes’, terrestres y temáticas, vinculadas entre sí a modo de archipiélago, y con identidades propias, siendo destinadas a actividades como juegos, jardines, descanso o la creación de un lago. También habrá zonas de juego infantiles y para niños, junto con otras orientadas al público adolescente, en forma de un skate park, un pump track, varias canchas y diversos puntos de reunión. Paralelamente, habrá espacios para practicar deportes como fitness o yoga, un circuito para pasear, emplazamientos aptos para encuentros sociales e, incluso, foros de participación cultural, en los que se podrán realizar talleres o sesiones de coworking. En cuanto a los usuarios más mayores, tendrán a su disposición recorridos suaves, bancos sombreados, estanque, jardines sensoriales y áreas tranquilas.