El reconocimiento al dibujante y músico coincide con una de las mayores controversias urbanísticas de los últimos años en la ciudad

La calle cambia de nombre, pero no de actualidad. La antigua Palafox, una de las vías que más titulares ha protagonizado en Gijón durante los últimos meses por la controversia sobre su estado estructural, luce desde este sábado una nueva denominación. Desde ahora pasa a llamarse calle Ígor Medio, en homenaje al dibujante, músico y referente cultural gijonés fallecido en 2006.
La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, presidió el acto de descubrimiento de la placa conmemorativa en el barrio del Natahoyo, donde familiares, vecinos, representantes municipales y colectivos culturales quisieron sumarse a un reconocimiento que llevaba tiempo reclamándose para una de las figuras más queridas de la cultura asturiana contemporánea.
Durante su intervención, Moriyón destacó el profundo vínculo que Ígor Medio mantuvo siempre con el barrio. “Hoy la ciudad devuelve al Natahoyo algo que nunca dejó de ser suyo”, afirmó la regidora, quien definió al homenajeado como un creador capaz de reflejar la esencia de Gijón tanto desde el humor gráfico como desde la música tradicional.
La alcaldesa recordó especialmente su trabajo como creador de la popular familia Castañón, cuyos personajes acompañaron durante años a miles de lectores a través de las páginas de La Nueva España. Un retrato costumbrista y cargado de humor que convirtió a Ígor Medio en una referencia imprescindible para varias generaciones de gijoneses.
Moriyón también quiso destacar su contribución a la cultura asturiana a través de la música como fundador de Felpeyu, grupo fundamental en la renovación y difusión de la música tradicional del Principado.
“Hoy Gijón liga para siempre esta calle a un dibujante que supo retratar como nadie la vida cotidiana de la ciudad”, señaló la alcaldesa durante el acto.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la intervención de Sonia Tuya, madre del homenajeado. Visiblemente emocionada, agradeció el apoyo institucional y el respaldo de los colectivos sociales, culturales y vecinales que impulsaron la iniciativa.
Tuya recordó la estrecha relación de su hijo con el Natahoyo, el barrio donde creció y que inspiró buena parte de su obra. También repasó algunos aspectos de su trayectoria vital, su pasión por la cultura popular asturiana y su compromiso con la música y las tradiciones del país.
Para la familia, la nueva calle supone una especie de regreso simbólico. “Ígor vuelve a casa”, comentaban algunos de los asistentes al acto, celebrado precisamente en el entorno donde el artista dio sus primeros pasos personales y creativos.
Sin embargo, el homenaje llega en una calle cuya actualidad sigue marcada por otro asunto bien distinto. Aunque el nombre de Palafox desaparece oficialmente del callejero gijonés, la polémica surgida en torno al estado de la vía continúa presente.
La antigua Palafox se convirtió a comienzos de este año en uno de los principales focos de debate político de la ciudad después de que trascendieran informes técnicos que alertaban del deterioro de las galerías y canalizaciones subterráneas situadas bajo la calle. Los documentos apuntaban a un avanzado estado de corrosión en parte de la estructura, lo que obligó a realizar trabajos de apuntalamiento y a restringir el tráfico rodado mediante la instalación de bolardos.
La controversia se intensificó cuando el PSOE acusó al Gobierno municipal de haber permitido el tránsito peatonal durante la Semana Negra de 2025 pese a conocer previamente los problemas detectados bajo la vía. El concejal socialista Ramón Tuero llegó a reclamar el cierre total de la calle y acusó al Ejecutivo local de actuar de forma “irresponsable” al no restringir completamente el acceso.
Por su parte, el Ayuntamiento defendió en todo momento que las medidas adoptadas garantizaban la seguridad y sostuvo que no existía riesgo para los peatones con el uso actual de la calle. El enfrentamiento político se trasladó a las comisiones municipales y convirtió el denominado “caso Palafox” en uno de los asuntos urbanísticos más debatidos de los últimos meses.
Ahora, la calle inicia una nueva etapa bajo el nombre de Ígor Medio. Un cambio que busca rendir homenaje a uno de los creadores más influyentes de la historia reciente de Gijón, aunque sin borrar los desafíos pendientes que siguen afectando a la infraestructura situada bajo la vía.
Porque desde este sábado Palafox ya no figura en el callejero. Pero el debate sobre el futuro de la calle que ocupaba ese espacio continúa tan vivo como antes. Mientras tanto, el nombre de Ígor Medio queda ligado para siempre al barrio que le vio crecer y a una ciudad que sigue reconociendo su legado veinte años después de su desaparición.