Los sindicatos denuncian que la compañía pretende retirar derechos de conciliación alcanzados tras meses de negociación
El conflicto laboral en Alimerka continúa sin resolverse. Los sindicatos CCOO y UGT han protagonizado este viernes una nueva jornada de concentraciones para mostrar su rechazo al calendario laboral que la cadena asturiana de supermercados pretende implantar a mediados de octubre. Los representantes de los trabajadores denuncian que la modificación supondrá un retroceso en las condiciones de descanso y conciliación de una plantilla que, hace menos de un año, había conseguido establecer un sistema de cinco días de trabajo y dos de descanso.
El malestar entre los empleados es considerable, según trasladan desde CCOO. «El descontento de los trabajadores y las trabajadoras y la indignación es tremenda», aseguran desde el sindicato, que insiste en que las reivindicaciones actuales no persiguen conseguir nuevas mejoras laborales, sino conservar las ya alcanzadas.
«Aquí no estamos hablando de intentar conseguir unos derechos como hacemos en muchas luchas. Estamos hablando de que ya habíamos conquistado un derecho muy importante, que es el de conciliación, el de descanso y que repercute además en la salud de los trabajadores, y ahora la empresa, de la noche a la mañana, nos lo quiere arrebatar», denuncian desde CCOO.
El origen del enfrentamiento se encuentra en el calendario denominado 6-5-6-5, que contempla alternar semanas de seis días de trabajo y uno de descanso con otras de cinco jornadas laborales y dos días libres. Este modelo sustituiría al conocido como 5+2, implantado hace menos de un año después de las negociaciones entre la dirección y la representación sindical.
Aunque la propuesta actual mejora el planteamiento inicial de la compañía, que contemplaba un calendario 6-6-6-5, los sindicatos consideran insuficiente el cambio. Advierten de que su aplicación supondrá más jornadas de trabajo, menos sábados libres y una reducción de los fines de semana largos, con las consiguientes dificultades para organizar la vida familiar y personal.
Desde UGT también destacan el respaldo recibido durante las movilizaciones. «Ayer hemos sentido el calor de la plantilla y la enorme solidaridad de los clientes de Alimerka, que no dudaron en pararse a apoyarnos», trasladaron los representantes sindicales, agradeciendo las muestras de apoyo.
«Trabajamos duro, pero necesitamos vivir, cuidar a nuestras familias y descansar. El descanso no es un lujo, ¡es un derecho!», reivindican desde la organización, que anima a los empleados a participar en las próximas convocatorias.
Por su parte, la empresa ha justificado la modificación, según la información trasladada anteriormente por los sindicatos, por la necesidad de flexibilizar la disponibilidad del personal, evitar problemas puntuales de cobertura en los establecimientos y mejorar la organización del servicio.
Sin embargo, CCOO y UGT sostienen que esas necesidades organizativas no deben resolverse a costa de reducir los descansos de los trabajadores.
Las concentraciones de este viernes forman parte de la segunda fase de movilizaciones anunciada por la representación sindical. Paralelamente, ambas organizaciones mantienen en tramitación un conflicto colectivo ante la Audiencia Nacional con el objetivo de recuperar el calendario 5+2.
«Esto no va solo de hoy: si no nos plantamos, nos afectará a todos en el futuro», advierten desde UGT, que asegura que continuará con las reivindicaciones mientras no se alcance una solución al conflicto.