Qué residuos depositar, cómo hacerlo correctamente y por qué es importante

La correcta utilización del contenedor marrón, destinado a los residuos orgánicos, se ha convertido en uno de los pilares fundamentales para mejorar el reciclaje en Gijón. El Ayuntamiento, a través de la Empresa Municipal de Servicios de Medio Ambiente Urbano (EMULSA), insiste en la importancia de separar bien estos desechos para avanzar hacia los objetivos marcados por la Unión Europea.
Actualmente, la ciudad cuenta con unos 1.400 contenedores marrones distribuidos por el casco urbano, donde deben depositarse los restos orgánicos generados en los hogares. Se trata de una fracción clave, ya que permite transformar estos residuos en compost y energía, reduciendo así el volumen de basura que acaba en vertederos.
¿Qué va al contenedor marrón?
El contenedor marrón está destinado exclusivamente a residuos orgánicos. Entre ellos se incluyen:
- Restos de fruta y verdura
- Carne y pescado
- Cáscaras de huevo, frutos secos o marisco
- Posos de café y restos de infusiones
- Comida cocinada, pan y bollería
- Elementos como servilletas usadas, serrín, tapones de corcho o cerillas
Todos estos residuos deben depositarse en bolsas de plástico bien cerradas antes de introducirlos en el contenedor.
¿Qué no debe depositarse?
Uno de los principales problemas detectados es la presencia de residuos impropios. Es decir, materiales que no corresponden a la fracción orgánica, como:
- Plásticos y envases
- Cartones o tetrabriks
- Pañales o productos higiénicos
- Vidrio o metales
La presencia de estos residuos dificulta el proceso de reciclaje y puede provocar que la materia orgánica no se pueda aprovechar correctamente.
Por qué es importante separar bien
Separar correctamente los residuos orgánicos no solo tiene un impacto ambiental, sino también económico. Un uso inadecuado del contenedor marrón puede incrementar los costes de tratamiento de residuos y repercutir en la tasa de basura.
En Gijón, la tasa de reciclaje se sitúa actualmente en el 36,2%, por debajo de los objetivos europeos, que exigen alcanzar el 55% en los próximos años. Mejorar la separación en origen es una de las herramientas más eficaces para lograrlo.
Además, el aumento de residuos impropios puede implicar penalizaciones en el tratamiento de la materia orgánica, lo que encarecería el sistema.
Mejoras en los contenedores
Para facilitar su uso, EMULSA ha instalado nuevas tapas con bocas más amplias en los contenedores marrones y ha mejorado sus sistemas de cierre. Estas actuaciones, financiadas con fondos europeos, buscan hacer más cómodo el depósito de residuos y garantizar un uso adecuado mediante el control de acceso con la Tarjeta Ciudadana.
Un gesto diario con impacto colectivo
Desde el Ayuntamiento recuerdan que la implicación ciudadana es esencial. Separar correctamente los residuos en casa es un gesto sencillo que contribuye a reducir el impacto ambiental, mejorar la eficiencia del reciclaje y evitar costes innecesarios.
En definitiva, el contenedor marrón no es solo otro recipiente más en la calle: es una herramienta clave para construir una ciudad más sostenible.