Agosto concentra el mayor volumen de visitantes y lleva la tarifa hotelera hasta 148 euros, mientras el turista extranjero continúa ganando peso

El turismo de Gijón cerró 2025 con una aparente contradicción: llegaron menos visitantes a la ciudad, pero quienes lo hicieron dejaron más dinero y aumentó el número de turistas que decidieron quedarse a dormir. Es una de las principales conclusiones que deja el informe El Turismo en Gijón 2025, elaborado por InvesMark para Visita Gijón a partir de estadísticas oficiales y una amplia investigación de demanda turística. El estudio incluye 4.445 encuestas a visitantes y analiza coyuntura, demanda y oferta.
Gijón recibió durante el pasado ejercicio 1.746.875 visitantes, un 4% menos que el máximo histórico alcanzado en 2024, aunque todavía un 6,1% por encima de 2023. Pero detrás de ese descenso global se esconde uno de los datos más importantes del informe: los turistas que pernoctaron en la ciudad alcanzaron un nuevo récord.
En concreto, fueron 1.198.276 personas, un 2,1% más que el año anterior. La caída se concentra en los excursionistas —aquellos que visitan Gijón pero no pasan la noche—, que bajaron un 15,1%, hasta 548.599. El propio estudio relaciona esta comparación con el excepcional volumen de visitantes de día que provocó en 2024 la celebración del Día de las Fuerzas Armadas.
Más turistas y menos excursionistas
El cambio resulta relevante económicamente. Del total de personas que visitaron Gijón, el 68,6% fueron turistas alojados. Entre ellos, 718.911 utilizaron alojamientos privados y 479.365 establecimientos colectivos. Los hoteles acogieron a 415.010 viajeros y otros 64.355 utilizaron establecimientos extrahoteleros.
La temporada continúa, además, fuertemente concentrada en verano. Agosto fue el gran mes del turismo gijonés, con 256.561 visitantes, seguido de julio, con 216.314. Solo esos dos meses reunieron 472.875 personas, el 27,1% de todo el año. Junio y septiembre también registraron cifras elevadas, lo que el informe interpreta como una progresiva extensión de la temporada alrededor del verano.
El mercado extranjero aparece igualmente como uno de los motores de crecimiento. En los hoteles, mientras los viajeros residentes en España prácticamente se estancaron —341.444, un 0,1% menos—, los residentes en el extranjero crecieron un 11,4%, hasta alcanzar los 73.566.
El turismo deja 707,7 millones
Pero la gran cifra económica aparece en el gasto. El consumo turístico interior alcanzó los 707,7 millones de euros, un 10,6% más que en 2024. De esa cantidad, 538,2 millones correspondieron a hostelería, 134,5 millones a comercio y reparación y otros 27 millones a transporte y comunicaciones.
También aumenta lo que desembolsa cada visitante. Un turista alojado en establecimientos colectivos gastó de media 532,12 euros por viaje, un 13,4% más, y 139,57 euros diarios. Entre quienes utilizaron alojamientos privados, el desembolso medio por viaje alcanzó los 578,55 euros. Incluso los excursionistas elevaron su gasto diario un 19,5%, hasta los 66,86 euros.
El impacto va más allá del consumo directo. El estudio calcula que la actividad turística generó un Valor Añadido Bruto de 573,9 millones de euros, un 6,2% más que en 2024, y ya representa aproximadamente el 7,9% del VAB de Gijón.
Hoteles más caros y estancias de 5,2 noches
La rentabilidad hotelera también avanzó. La tarifa media diaria de los hoteles se situó en 87,88 euros, frente a 80,18 euros en 2024, lo que supone una subida del 9,6%. En agosto, el precio medio alcanzó los 148,21 euros por habitación, un 10,6% más.
Mientras tanto, la estancia media de los turistas se sitúa en 5,2 noches, aunque existen enormes diferencias: baja a 3,1 noches en hoteles y aumenta hasta 6,5 en alojamientos privados.
El visitante que llega a Gijón lo hace fundamentalmente por ocio: el 92,5% viaja por vacaciones o motivos personales, frente al 7,5% relacionado con trabajo y negocios.
Y, posiblemente, uno de los mejores datos para el destino está en la satisfacción. La valoración global de la estancia alcanza un 9,2 sobre 10, mientras la relación calidad-precio obtiene un 8,1. Además, el 97,9% asegura que recomendaría Gijón a familiares y amigos.
El balance de 2025 dibuja así un turismo que pierde volumen global frente a un 2024 excepcional, pero gana turistas que pernoctan, gasto, rentabilidad e impacto económico. Menos visitantes, sí; pero un turismo que, según las cifras del informe, deja cada vez más dinero en Gijón.