Oviedo y Sporting se ven las caras después de una temporada sin duelo de máxima rivalidad por la estancia de los azules en Primera; ambos equipos llegan al partido en vías de construcción y con dudas, mayores en el caso del conjunto local

Separados por dos puntos y cuatro plazas en la clasificación, decimotercero y noveno, de manera respectiva, Oviedo y Sporting vuelven a verse las caras después del año de los azules en Primera División. Regresa el derbi asturiano, otra vez en Segunda, y con los dos clubs con el ascenso marcado por sus propiedades como único objetivo, una meta para la que todavía no han mostrado méritos.
Ambos equipos saldrán esta noche al Carlos Tartiere (21 horas) después de seis jornadas de Liga en las que dejaron ver que están todavía en proceso de construcción, con dos entrenadores nuevos y muchos fichajes en el plantel. Por su cartel de favorito al ser un recién descendido y contar con las posibilidades que da el seguro de descenso, el Oviedo de Calero es el que presenta más dudas en este arranque de la competición. La imagen del domingo en Sabadell (3-1) no fue buena y en casa suma dos empates y una derrota, sin ver portería en estos tres encuentros.
Mientras, el Sporting de Larcamón está consiguiendo mejores resultados lejos de El Molinón, con dos victorias en sus dos salidas, ante el Tenerife (0-1) y el sábado pasado frente al Andorra (1-3), que en casa. Con un sistema de juego peculiar en la categoría, con 3 centrales con balón y defensa de 4 sin él, pasando uno de ellos al lateral izquierdo, la plantilla rojiblanca sigue en proceso de adaptarse a la idea del argentino, una apuesta personal del presidente ejecutivo José Riestra, cabeza deportiva de Orlegi Sports.
Para el choque de mañana, el Oviedo cuenta con las bajas de Estanis Pedrola tras un traumatismo en el hombro sufrido en la Nova Creu Alta, e Ișfan, que se suman a las ya conocidas de Chaira, Brandon Domingues, Vidal y Carlos Fernández. Por su parte, el Sporting tiene la ausencia de Konrad por problemas en una rodilla y Bruno Rubio tiene difícil llegar. Gaspar, mientras, es duda tras su lesión, y siguen en la enfermería Ferrari y Guillamón.
No se espera un lleno mañana, pero sí un gran ambiente, como es habitual en estos partidos. Desde Gijón se desplazarán 675 aficionados, que ocuparán la totalidad de la grada visitante del Tartiere, siguiendo el dispositivo de seguridad marcado por Delegación de Gobierno y los dos clubes.