La mejora en la situación en ese frente permite a los siete profesionales abandonar el dispositivo y volver al norte; su retorno se ha anunciado pocas horas después de atacar una pequeña reactivación en el abulense puerto de Casillas

Fue la viva imagen del infierno en la tierra, por utilizar una expresión tomada del ámbito religioso. Una estampa de fuegos descontrolados, montes y campos arrasados, pueblos evacuados, miles de personas desplazadas y profesionales desbordados. Para quienes presenciaron lo ocurrido, bien cara a cara, bien a través de las pantallas, así serán recordados los masivos incendios forestales que, desde hace dos semanas, arrasan decenas de miles de hectáreas en el centro peninsular. Sin embargo, poco a poco, gracias a una combinación de esfuerzos incansables y de benevolencia meteorológica, la dantesca situación parece estar mejorando. Y si ayer jueves el presidente del Gobierno de la nación, Pedro Sánchez, decretaba el fin de la emergencia nacional, este viernes el Servicio de Emergencias asturiano (SEPA) ha anunciado en sus redes sociales que el destacamento de Bomberos del Principado enviado a colaborar en la extinción del frente de Ávila -uno de los más virulentos, junto con los localizados en Madrid- ya está regresando a casa.
Por lo que se refiere a los siete profesionales que ya viajan de vuelta al norte, dos de ellos habían sido desplegados el pasado sábado, a bordo de una autobomba nodriza, con la que se integraron en un despliegue del que también formaron parte bomberos abulenses, trabajadores de empresas forestales, voluntarios y tropas de la Unidad Militar de Emergencias (UME). A esa avanzadilla se sumó el miércoles otro destacamento de cinco personas; en principio, estas últimas deberían haber dado el relevo a las primeras, pero en la práctica los siete integrantes de la misión asturiana han permanecido en primera línea todo este tiempo. En total, además del vehículo nodriza antes mencionado, aportaron un segundo camión especializado y, como colofón, un vehículo ligero. Su última intervención conocida se produjo en la tarde de ayer, atajando una pequeña reactivación en una zona ya calcinada de la ladera norte del puerto de Casillas. El propio SEPA ha dado la enhorabuena a estos profesionales por su esfuerzo, y les ha deseado buen viaje.