La ciudad homenajea al hombre que logró algo impensable en 1958: que cientos de personas vieran la televisión por primera vez

Gijón ha rendido homenaje este martes a una de las figuras más singulares de su historia comercial y tecnológica. El Ayuntamiento ha descubierto una placa conmemorativa dedicada a Mercurio Martínez Rodríguez, fundador de la emblemática tienda Mercurio de la calle Uría y protagonista de uno de los hitos que marcaron la modernización de la ciudad: la llegada de la televisión a Asturias.
El reconocimiento forma parte del programa municipal de recuperación de la memoria local, con el que se busca poner en valor a personas que contribuyeron de manera decisiva al desarrollo social, económico y cultural de Gijón. En el caso de Mercurio Martínez, su legado va mucho más allá del comercio, ya que fue un auténtico pionero de la tecnología en una época en la que la radio y la televisión eran todavía grandes desconocidas para la mayoría de la población.
La historia de Mercurio comenzó en 1945, cuando abrió su establecimiento en la calle Uría. En aquellos años, el negocio estaba especializado en material eléctrico, radios y aparatos electrónicos, convirtiéndose rápidamente en un referente para quienes buscaban las últimas novedades tecnológicas. La tienda se ganó la confianza de generaciones de gijoneses gracias a su atención especializada y a una constante apuesta por la innovación.
Sin embargo, el episodio que lo convertiría en una figura inolvidable para la ciudad llegaría en 1958. Ese año, Mercurio Martínez consiguió captar por primera vez una señal de televisión en Asturias. En una España donde el nuevo medio apenas comenzaba a extenderse, el empresario decidió colocar un televisor en el escaparate de su establecimiento para mostrar aquel avance al público.
La escena quedó grabada en la memoria colectiva de Gijón. Decenas de vecinos comenzaron a acercarse a la calle Uría para contemplar unas imágenes en movimiento que parecían sacadas del futuro. Lo que empezó como una curiosidad terminó convirtiéndose en una auténtica atracción popular. Muchos gijoneses vieron la televisión por primera vez gracias a aquel escaparate.
Con el paso de los años, la empresa evolucionó al ritmo de los cambios tecnológicos. La actividad se fue orientando cada vez más hacia el mundo de la iluminación, hasta convertirse en uno de los comercios especializados más reconocidos de Asturias. A día de hoy, la firma continúa abierta y mantiene viva una trayectoria empresarial que supera ya las ocho décadas de historia.
Pero la figura de Mercurio Martínez no se limitó al ámbito empresarial. Fue una persona profundamente implicada en la vida social de la ciudad. Destacó por su participación en numerosas iniciativas ciudadanas y deportivas, siendo una persona muy conocida y apreciada en diferentes ámbitos de la sociedad gijonesa.
Entre otros reconocimientos, fue socio número uno del Real Grupo de Cultura Covadonga, una de las entidades deportivas y sociales más importantes de Asturias. También colaboró activamente en campañas solidarias y en iniciativas relacionadas con la donación de sangre, demostrando un compromiso constante con su entorno.
Precisamente esa combinación de emprendedor, innovador y ciudadano comprometido es la que ha llevado al Ayuntamiento a incluir su nombre en el programa de homenajes a personalidades destacadas de la ciudad. El descubrimiento de la placa supone un reconocimiento público a una trayectoria que contribuyó a acercar la modernidad a miles de hogares asturianos.
El acto celebrado este martes sirvió además para recordar una época de profundos cambios tecnológicos en la que pequeños comerciantes como Mercurio Martínez desempeñaron un papel fundamental. Gracias a su inquietud y capacidad para adelantarse a su tiempo, muchas familias tuvieron acceso por primera vez a avances que acabarían transformando la vida cotidiana.
Más de medio siglo después de aquella histórica demostración televisiva en la calle Uría, Gijón ha querido devolverle el protagonismo a quien ayudó a abrir una ventana al futuro para toda una generación. Un homenaje que reconoce no solo al fundador de una tienda emblemática, sino también a uno de los grandes pioneros de la tecnología en Asturias.
Mercurio Martínez superó a su padre en estatura y su hijo ahora lo supera a él.
Muchos homenajes, de Gijón, en dos días. : Nos vuelven los recuerdos de la infancia y juventud…. El Colegio del Corazón de María, /Kike Figaredo,, en El Molinón. / Massiel, en El Jardín. .. /Merecurio, en el Grupo Covadonga….. Etc.
Sí..Los seis hermanos estudiamos en el Colegio de «los Claretianos». En El Molinón nacienos algunos de ellos. al lado de donde nació Kike Figaredo, mientras Masiel vivía en la calle del Molino. Antes de eso mi Hermano Miguel había nacido en la casa que después era «El Jardin», del que Massiel guarda muy buenos recuerdos, según recodábamos en el Teatro jovellanos.
Muchas historias de Gijón , entrelazadas. que siguen rebullendo en nuestra memoria.
Ya somos pocos los que quedamos para poder contarlo.
algunas de nuestras cortas historias deberían ser escritas, para ser corregidas y vueltas a contar. en un relato más amplio.