La firma Algar Desarrollos Inmobiliarios será la encargada de levantar los 129 hogares previstos, de los que veinte tendrán precio concertado, y que se alzarán en la parcela N16, ubicada entre la nave de Rubiera Predisa y la carretera de Contrueces

La ‘edad dorada’ de la construcción inmobiliaria en la que Gijón parece sumida, pese a la crisis del mercado de la vivienda, está próxima a sumar una pepita más a su ya basto tesoro. Y, en esta ocasión, será en el barrio de Contrueces. Allí, en unos terrenos designadas ‘Área de unidad de actuación (AUA) N16’, que se ubican entre la antigua nave industrial de Rubiera Predisa y la carretera de Contrueces, la firma Algar Desarrollos Inmobiliarios, SL, planea construir hasta 129 viviendas, de las que una veintena serán de protección concertada (VPC) una vez concluyan los trabajos.
Un proyecto ambicioso que ayer martes obtuvo un espaldarazo importante, después de que la Junta de Gobierno Local diese su visto bueno inicial al estudio de detalle que hará posible desarrollar dicha promoción. Ahora, el expediente permanecerá en información pública durante un mes; pasado ese tiempo, si no se registra alegaciones, ni se dan imprevistos, el trámite administrativo continuará su curso.
Si bien parece que esta aventura evoluciona felizmente, en sus primeros compases generó alguna que otra inquietud entre los vecinos del barrio en cuestión, y del cercano Ceares. Y ello debido a la cercanía de la histórica fuente de Contrueces, una pieza emblemática y sumamente querida por los lugareños, datada en el siglo XIX y que en febrero ya saltó a los titulares después de que varios vecinos empuñasen las herramientas que tenían más a mano, y se lanzasen a desbrozarla, rescatándola de la falta de mantenimiento y del abandono que sufría.
En un primer momento, la pieza ni siquiera estaba dibujada en los planos de la AUA, lo que se subsanó tras conversaciones de los habitantes de la zona con el Ayuntamiento. Y, afortunadamente, dicha construcción se ubica en la cara interior de la cerrada curva que forma el nexo de la carretera de Contrueces con la de Ceares, por lo que el proyecto que se avecina no entrañará riesgos para un patrimonio hidráulico tan valioso en el lugar.