Detrás de una de las jornadas más importantes del año se esconde un origen desconocido para muchos vecinos

Cada 29 de junio, las campanas repican, las autoridades participan en los actos institucionales y la ciudad celebra el día de San Pedro. Es una fecha marcada en rojo en el calendario gijonés, pero hay una pregunta que muchos vecinos siguen haciéndose: ¿por qué San Pedro es realmente el patrón de Gijón?
La respuesta obliga a viajar varios siglos atrás, hasta los orígenes de una villa que siempre vivió mirando al mar y cuya historia está estrechamente ligada a la pesca, la navegación y la actividad portuaria.
Antes de convertirse en uno de los apóstoles más importantes del cristianismo, San Pedro era pescador. Esa condición hizo que, con el paso del tiempo, se convirtiera en el protector de los hombres de la mar, un colectivo que durante siglos fue esencial para la economía y la supervivencia de Gijón.
No es casualidad que la imagen más reconocible de la ciudad se encuentre precisamente frente al Cantábrico. La iglesia de San Pedro, ubicada entre Cimavilla y la playa de San Lorenzo, ocupa uno de los enclaves más emblemáticos del municipio. Desde allí ha contemplado generaciones de pescadores, marineros, comerciantes y vecinos que encontraron en el apóstol una referencia espiritual ligada a su forma de vida.
Pero la relación de Gijón con San Pedro va mucho más allá de una cuestión simbólica. Durante siglos, la iglesia dedicada al santo fue el principal templo de la villa e incluso el único centro parroquial de importancia para una población que crecía alrededor del puerto y del casco histórico.
Esa relevancia religiosa fue consolidando una devoción que terminaría siendo reconocida oficialmente. En 1630, el papa Urbano VIII confirmó el patronazgo de San Pedro sobre Gijón, un reconocimiento que ha permanecido vigente hasta la actualidad.
Sin embargo, la historia no está exenta de curiosidades y polémicas. De hecho, no son pocos los gijoneses que creen erróneamente que la patrona de la ciudad es la Virgen de Begoña. La confusión tiene una explicación sencilla: las fiestas de Begoña, celebradas en agosto, son actualmente las más multitudinarias y populares del calendario festivo local.
Durante esos días, la ciudad se transforma con conciertos, actividades y celebraciones que atraen a miles de personas. Esa enorme repercusión ha llevado a muchos vecinos a asociar a la Virgen de Begoña con el principal símbolo religioso de Gijón.
Pero la realidad es otra. El patrón oficial sigue siendo San Pedro y el día grande de la ciudad continúa celebrándose cada 29 de junio.
A ello se suma otro elemento que alimenta el debate histórico. Algunos investigadores y colectivos defienden que la verdadera patrona tradicional de Gijón sería la Virgen de Contrueces, cuya devoción se remonta a siglos atrás y está profundamente arraigada en la historia local.
Este triple vínculo entre San Pedro, Begoña y Contrueces ha generado durante décadas conversaciones, interpretaciones y hasta pequeñas disputas identitarias entre los propios gijoneses.
Lo que nadie discute es que la figura de San Pedro forma parte inseparable de la imagen de la ciudad. Su iglesia es uno de los monumentos más fotografiados de Asturias y aparece en miles de postales, campañas turísticas y recuerdos que identifican a Gijón dentro y fuera de la región.
Cada año, coincidiendo con su festividad, se celebran actos religiosos, homenajes institucionales y ceremonias vinculadas al mar que recuerdan la importancia de una tradición que ha sobrevivido al paso de los siglos.
Por eso, cuando hoy miles de personas pasean junto a la iglesia de San Pedro o contemplan el amanecer desde el Campo Valdés, quizá no sean conscientes de que están frente al lugar que explica buena parte de la identidad gijonesa.
Una historia de pescadores, de marineros y de una ciudad que encontró en un apóstol llegado del mar el símbolo perfecto para representar su pasado y su presente. Porque, aunque muchos lo desconozcan, San Pedro no solo da nombre a una iglesia. Es, desde hace casi cuatro siglos, el patrón oficial de Gijón.