El portavoz Jesús Martínez Salvador afirma que el documento «pone negro sobre blanco la absoluta incompetencia de la señora Nieves Roqueñí e irresponsabilidad», y reclama al presidente Adrián Barbón «el cese inmediato de la presidenta de la Autoridad Portuaria de Gijón, una institución clave para esta ciudad»

Un añadido a la agenda municipal marcaba para la tarde de ayer una rueda de prensa del portavoz del gobierno municipal, Jesús Martínez Salvador. Señalaba que se convocaba en relación al informe sobre el accidente minero de Zarréu/Cerredo, una cuestión a priori de política autonómica, pero que al Ayuntamiento le toca de cerca por la responsabilidad que le otorga a Nieves Roqueñí, consejera de Transición Ecológica, Industria y Desarrollo Económico hasta poco antes del accidente que le constó la vida en marzo de 2025 a cinco trabajadores en Degaña y en la actualidad presidenta de la Autoridad Portuaria de Gijón, «una institución clave para el futuro de esta ciudad», apuntó el concejal.
«El informe elaborado por los técnicos evidencia y pone negro sobre blanco la absoluta incompetencia de la señora Nieves Roqueñí e irresponsabilidad, si tenemos en cuenta además que se supone que es experta en esta materia, en minas. Se acerca peligrosamente a una gestión que podría denominarse corrupta y que cuesta vidas humanas», expresó Martínez Salvador, que se refirió a la actual presidenta del Puerto como una «consejera a la que se le quemó una planta de COGERSA, aquí precisamente en Gijón, en este concejo, sin tener seguro; una consejera que tenía familiares con actividades económicas relacionadas directamente con los asuntos competencias de su consejería y que, por tanto, gestionaba, y una consejera que ahora sabemos, gracias a este informe, que permitió el desmantelamiento total de un servicio que tenía que velar precisamente porque no ocurrieran accidentes como el que ahora se está estudiando y que ha costado la vida de cinco personas y que un desmantelamiento». Considera que «este informe ha permitido saber que tanto esa consejería como la Dirección General de Minas, dependiente de ella, hicieron y deshicieron a su antojo».
El siguiente destino de la cántabra fue la presidencia de la Autoridad Portuaria de Gijón. «El presidente Barbón, para quitarse de encima a la señora Roqueñí, la puso al frente, como decía antes, de una institución imprescindible para el futuro de Gijón. Y además, la puso al frente con un único objetivo, el de entorpecer a Gijón», asegura el portavoz, que califica como «público y notorio» que desde su llegada «sólo ha hecho una cosa: entorpecer e intentar paralizar un proyecto clave para el futuro de Gijón, como es el desarrollo de Naval Azul, tratando de estafar al Ayuntamiento de Gijón, hay que recordarlo, e intentando paralizar este proyecto».
Por todo ello, exige al dirigente socialista el «cese inmediato de Roqueñí». «Es inadmisible que una persona protagonista constante en la catástrofe y cuya responsabilidad en la mayor tragedia minera de los últimos años está ya sobradamente probada, continúe ni un minuto más al frente de una institución clave para esta ciudad y en cuyo desarrollo Gijón se juega buena parte de su futuro industrial», concluyó.