Los equipos de emergencias tuvieron que acceder a pie hasta una senderista herida antes de poder evacuarla en helicóptero

La intensa actividad en los Picos de Europa volvió a poner a prueba este sábado a los equipos de emergencias del Principado de Asturias. Efectivos de Bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA), con el apoyo del Grupo de Rescate y del helicóptero medicalizado, llevaron a cabo el rescate de dos senderistas que resultaron heridos en distintos puntos del concejo de Cabrales y que finalmente tuvieron que ser trasladados al Hospital Comarcal de Arriondas.
Los dos incidentes se produjeron en zonas de alta montaña y estuvieron marcados por las complicadas condiciones meteorológicas, que dificultaron especialmente la actuación de los equipos de rescate y obligaron a adaptar el operativo sobre el terreno.
El primero de los avisos se remonta a la tarde del viernes, cuando el guarda del refugio del Jou de los Cabrones alertó al Centro de Coordinación de Emergencias de que un senderista, un hombre de 50 años, había sufrido un esguince que le impedía continuar la ruta con normalidad.
Aunque en un primer momento se valoró la posibilidad de evacuar al montañero, la presencia de una densa niebla en la zona hacía inviable la intervención aérea. Ante la falta de visibilidad, los responsables del operativo decidieron aplazar el rescate hasta la mañana del sábado, cuando las condiciones permitieran una actuación con mayores garantías de seguridad tanto para la víctima como para los equipos desplazados.
Mientras se preparaba esa intervención, el Servicio de Emergencias recibió un nuevo aviso que obligó a movilizar más recursos.
En esta ocasión, el incidente tuvo lugar en el camino que une La Terenosa con el refugio de Urriellu. Una mujer de 52 años sufrió una caída mientras realizaba la ruta y quedó incapacitada para continuar caminando.
La alerta fue dada por un médico que se encontraba realizando el recorrido y que, tras atender a la senderista, informó al 112 de que la afectada podría presentar una fractura de tobillo y necesitaba ser evacuada.
Las dificultades meteorológicas volvieron a convertirse en el principal obstáculo para los equipos de rescate. Un mar de nubes cubría la zona e impedía que el helicóptero pudiera acceder directamente hasta el punto donde se encontraba la mujer.
Ante esta situación, el SEPA puso en marcha un amplio dispositivo terrestre. Se movilizó a bomberos de los parques de Cangas de Onís y Llanes, además del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil, que colaboró en las labores de auxilio.
Mientras tanto, un médico y un bombero-rescatador descendieron a pie hasta el lugar donde permanecía la senderista para prestarle la primera asistencia sanitaria.
Una vez alcanzada la víctima, los rescatadores procedieron a inmovilizar la lesión para evitar un agravamiento durante el traslado. Posteriormente, la mujer fue porteada hasta las inmediaciones del refugio de Urriellu, donde las condiciones permitían una operación aérea con mayores garantías.
Hasta ese punto también fue trasladado el senderista que permanecía lesionado desde el día anterior, de modo que ambos pudieron ser evacuados prácticamente de forma consecutiva.
El helicóptero medicalizado del SEPA realizó una maniobra de grúa para izar a los dos heridos desde la zona próxima al refugio y trasladarlos posteriormente al Hospital Comarcal de Arriondas, donde quedaron ingresados para ser atendidos de sus respectivas lesiones.
La intervención volvió a poner de manifiesto la complejidad de las operaciones de rescate en los Picos de Europa, especialmente durante los meses de verano, cuando el elevado número de visitantes coincide con una meteorología cambiante que puede complicar cualquier actuación.
Desde los servicios de emergencias recuerdan la importancia de planificar adecuadamente las rutas de montaña, consultar la previsión meteorológica antes de iniciar la actividad, llevar el material adecuado y extremar la precaución en los tramos más técnicos. La rápida coordinación entre los distintos equipos de rescate permitió que ambos senderistas pudieran ser evacuados con seguridad pese a las dificultades que presentaba el terreno y las condiciones atmosféricas.