El Sporting convertirá el municipal gijonés en un espacio libre de humo, una medida que ya tiene precedentes en Asturias y que también aplican algunos de los principales campos de España y Europa

Fumar durante un partido en El Molinón pasará a formar parte del pasado. El Sporting ha decidido convertir el estadio gijonés en un espacio libre de humo, incluyendo también restricciones sobre el uso de vapeadores. Una medida que supondrá un cambio para parte de los aficionados rojiblancos, pero que no resulta extraña si se observa lo que ocurre en otros grandes campos de fútbol.
De hecho, para encontrar un precedente no hace falta salir de Asturias. El Carlos Tartiere ya ha contado con la prohibición de fumar en todo el recinto. El propio Real Oviedo lo ha comunicado expresamente en diferentes informaciones dirigidas a sus aficionados antes de los partidos, recordando que la restricción afecta al conjunto del estadio.
El cambio anunciado para El Molinón coloca así a los dos principales estadios asturianos en una línea que se ha ido extendiendo por el fútbol español durante los últimos años.
Uno de los casos más claros es el Santiago Bernabéu. El estadio del Real Madrid establece expresamente que está prohibido fumar en todo el recinto. La normativa de acceso va incluso más allá al especificar que tampoco se permite utilizar cigarrillos electrónicos ni vapeadores.
Otro de los grandes campos españoles que ha avanzado en esta dirección es el Metropolitano. Desde la temporada 2024/2025, el Atlético de Madrid lo considera un estadio libre de humo. La prohibición afecta a gradas, escaleras, pasillos, galerías, aparcamientos subterráneos, aseos y espacios interiores, y también incluye vapeadores y cigarrillos electrónicos.
El caso del estadio rojiblanco madrileño presenta, sin embargo, una particularidad. El Atlético mantiene determinados balcones completamente abiertos y espacios exteriores donde sí se puede fumar. Incluso permite salir a la plataforma exterior y regresar al campo durante una franja determinada del encuentro, entre el minuto 30 de la primera parte y el 70 de la segunda.
El mapa de estadios sin humo se extiende además a otros grandes escenarios del fútbol español. Camp Nou, San Mamés o Mestalla han aplicado durante los últimos años diferentes restricciones al consumo de tabaco dentro de sus instalaciones. En algunos casos, las medidas incluyen expresamente los dispositivos electrónicos, una práctica cada vez más habitual en las normas internas de los clubes.
Y la tendencia tampoco se limita a España. Grandes recintos del fútbol europeo cuentan con restricciones semejantes. En Inglaterra, estadios como Old Trafford o el Emirates han adoptado políticas libres de humo, mientras que otros campos europeos combinan la prohibición en las gradas con espacios específicos donde los fumadores pueden acudir durante los encuentros.
La decisión del Sporting, por tanto, introduce un cambio importante en los hábitos dentro del estadio, pero coloca a El Molinón en una tendencia que lleva años ganando terreno.