La muestra temporal ‘Expuestas’, formada por seis prendas utilizadas entre finales del siglo XIX y los años 60 del XX, se integra en la permanente ‘La vida doméstica en Asturias, 1800-1965’

Una camisa de lino de en torno al 1890, utilizada en el suroccidente de Asturias, es la pieza más antigua de las seis que conforman ‘Expuestas. Ropa interior femenina en la colección del Muséu del Pueblu d’Asturies’, la primera dedicada a este tipo de prendas en la institución. «Muestra la evolución de esta vestimenta concebida para proteger, abrigar, aportar higiene y comodidad, pero también para ocultar o mostrar el cuerpo. Situadas entre la intimidad y el mundo exterior, reflejan los cambios de la sociedad y de la relación entre el cuerpo y la moda», explican.
«Durante siglos, la ropa interior cumplió una función meramente práctica: proteger el cuerpo, aportar abrigo y garantizar la higiene y la comodidad. Sin embargo, el guardarropa íntimo femenino ha evolucionado de forma paralela a los cambios sociales, alterando sus formas y dimensiones a un ritmo diferente que la moda exterior, cuyos ciclos siempre han sido más acelerados y drásticos», añaden. Así, las camisas de lino como única capa interior tenían en un primer momento la misión principal de proteger del desgaste a los vestidos externos de mayor valor, con confección completamente casera en el ámbito rural al tratarse de piezas con patrones geométricos sencillos. «Se utilizaban de forma continua tanto de día como de noche, y, en ocasiones, poseían un valor patrimonial tan alto que, junto a las sábanas, eran un componente indispensable del ajuar en las dotes matrimoniales», relatan.
Un mayor desarrollo técnico y la introducción de nuevas telas sofisticaron estas prendas, incorporando funciones vinculadas a la estética, la ergonomía y la salud. «La llegada de las fibras sintéticas y la estandarización del patronaje por tallas impulsaron la producción industrial en serie, lo que provocó el abandono casi definitivo de la manufactura artesanal y a medida. A partir de los años veinte del siglo XX y sobre todo en la década de los sesenta, la lencería se volvió definitivamente más ligera y democrática, convirtiendo el acto de vestir el interior en una declaración de intenciones que expone, con sutileza, el arte que antes se ocultaba», continúan.
Además de dos prendas de lino (la segunda también del suroccidente, de sobre 1900), ‘Expuestas’ presenta una combinación de rayón y algodón (hacia 1915); de rayón y encaje metálico (1945-1950, Oviedo); y de nailon, acetato y encaje mecánico (sobre 1960), así como una camisa de lino y algodón (1920-1925, Navia). La mayoría son donaciones al Muséu del Pueblu d’Asturies y se encuentran expuesta al público desde el mes pasado.