La región suma 11.697 estudiantes extranjeros en Primaria y ESO mientras España supera por primera vez los 1,1 millones

Las aulas asturianas reflejan con claridad el profundo cambio demográfico que está experimentando España. El número de estudiantes de origen migrante matriculados en Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria (ESO) alcanzó en el curso 2024-2025 los 11.697 alumnos en el Principado, una cifra que se enmarca en un récord histórico a nivel nacional, donde el alumnado extranjero ya supera los 1,15 millones de estudiantes y representa cerca del 20% del total.
Los datos del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes muestran que el sistema educativo español ha incorporado en la última década a 427.059 alumnos extranjeros más, pasando de 724.635 en el curso 2014-2015 a 1.151.694 en el presente curso. Detrás de este crecimiento se encuentra, principalmente, el fuerte aumento de la inmigración procedente de América Latina, cuyos estudiantes han crecido un 115% en diez años hasta alcanzar los 352.677 alumnos en todo el país.
Asturias no es ajena a esta tendencia. Según los datos recogidos por el Ministerio, casi la mitad del alumnado migrante matriculado en Primaria y ESO en la comunidad procede de América del Sur. En concreto, 5.723 estudiantes tienen origen sudamericano, convirtiéndose en el grupo más numeroso con diferencia.
Tras ellos se sitúan los alumnos procedentes del resto de Europa, con 1.151 estudiantes, y los originarios de América Central, que suman 1.142. También destaca la presencia de alumnado del norte de África, con 942 estudiantes, mientras que Asia aporta 547 alumnos y el resto de África otros 353. Los estudiantes procedentes de América del Norte alcanzan los 212 y los de Oceanía apenas siete.
Aunque Asturias se mantiene lejos de las comunidades autónomas con mayor concentración de alumnado extranjero, como Cataluña, Madrid o la Comunidad Valenciana, la evolución de los últimos años confirma que la diversidad cultural y lingüística es una realidad cada vez más presente en los centros educativos asturianos.
Los expertos advierten, sin embargo, de que el crecimiento cuantitativo no siempre ha ido acompañado de los recursos necesarios para garantizar una integración efectiva. Organizaciones especializadas en educación e inclusión señalan que muchos centros afrontan dificultades para ofrecer apoyo lingüístico suficiente, especialmente a estudiantes recién llegados que desconocen el español o presentan importantes diferencias curriculares respecto al sistema educativo español.
Además, diversos estudios alertan de que el alumnado inmigrante sigue registrando peores indicadores académicos que los estudiantes nacidos en España. Entre ellos destaca la tasa de abandono escolar temprano, que prácticamente duplica la de los alumnos españoles y continúa siendo uno de los principales retos del sistema educativo.
La creciente presencia de estudiantes de diferentes nacionalidades también plantea desafíos relacionados con la convivencia, la atención a la diversidad y la formación específica del profesorado. En este contexto, especialistas y asociaciones educativas reclaman una planificación más ambiciosa que permita adaptar los recursos a una realidad que ya no puede considerarse coyuntural.
Mientras tanto, las cifras continúan creciendo. Y Asturias, con casi 11.700 alumnos migrantes en Primaria y ESO, se suma a una transformación demográfica que está redefiniendo las aulas españolas y que obliga a repensar cómo garantizar la igualdad de oportunidades en un sistema educativo cada vez más diverso.