• FITUR 2026
  • Actualidad
    • Mis vecinos
    • Talentu ocultu
    • Suaños y victories
    • Política
    • Entrevistas
    • FIDMA 2025
    • CanalGastro
    • Gente
    • Igualdad
    • Cooperación
    • Antroxu
    • Fitur 2025
    • miGijón sub18
      • Canchas y Aulas
    • Mi Comercio
    • Mundo Animal
      • #Adóptame
    • Gijón Congresos y Reuniones
  • Sucesos
  • miAsturias
    • Oviedo
    • Avilés
    • Mieres
    • Langreo
  • Descubriendo Asturias
  • Deportes
    • Deporte de Raigañu
      • Glosariu: Pallabres sobre deporte
    • Promesas asturianas
    • Olimpismo Astur
    • Grupo Covadonga
    • Sporting Classics
  • Opinión
    • David Alonso
    • Agustín Palacio
    • Alberto Ferrao
    • Eduardo Infante
    • Bernardo Solís
    • Monchi Álvarez
    • Nacho Poncela
    • Anabel Santiago
    • A. Damián Fernández
    • Luis Antonio Alías
    • Ana Martínez
    • Andrés Treceño
    • Tribunas
    • Cartas de los lectores
  • Gijón Impulsa
  • Planes
  • Sabores con raigañu
    • Glosariu gastronómicu asturianu
  • Glosariu: Pallabres de güelu y güela
miGijón
No Result
View All Result
martes, 2 junio, 2026
miGijón
No Result
View All Result

El Parque

Silvia Cosio por Silvia Cosio
23/03/26
CompartirTweet

Y es que gran parte de mis vivencias y mejores recuerdos de la infancia se los debo al Parque, que era como nos referíamos a él porque, aunque había más parques en Xixón, el de Isabel la Católica representaba en mi mente el ideal platónico de todos los parques que el ser humano hubiera concebido


Fui una niña afortunada. En más de un sentido. Tuve la fortuna de pertenecer a una familia fantástica, diversa, muy unida y cariñosa. Pero el azar es un niño caprichoso y con estos mismos mimbres, pero habiendo nacido en cualquier otro lugar, pensemos en Gaza, Afganistán, El Salvador, Chile o Laos, ahora mismo yo ya no sería yo sino otra versión de mí misma completamente distinta, o quizás la nada o una cifra más de una larga lista de víctimas del genocidio, la pobreza, la misoginia, la dictadura o el integrismo religioso. Pero nací en Xixón, y nací en el seno de una familia encantadora, y nací además en una era de prosperidad y paz y viví en un barrio bonito y mimado por el Ayuntamiento.

Nada de esto fue mérito mío, por lo que no deja de asombrarme mi buena suerte. Por supuesto que de pequeña yo no pensaba en estas cosas sino que las daba por hechas. Como todos los niños mi realidad, mis circunstancias, se confundían con el universo y entendía que todo el mundo era como yo, tenía lo que yo tenía: comida en la mesa, una madre y un padre que me querían, unos abuelos y abuelas que eran casi como superhéroes, una hermana adorable, seguridad, juguetes, amor, una casa confortable, un patio en el que jugar segura con mis amigas y un parque fantástico, mágico, frente a mi ventana, el Parque de Isabel la Católica.

PUBLICIDAD

Y es que gran parte de mis vivencias y mejores recuerdos de la infancia se los debo al Parque, que era como nos referíamos a él porque, aunque había más parques en Xixón, el de Isabel la Católica representaba en mi mente el ideal platónico de todos los parques que el ser humano hubiera concebido, diseñado y disfrutado a lo largo de la Historia. El Parque, con sus columpios. El Parque con su vendedor ambulante de gusanitos. El Parque con su lago y sus patos. El Parque con su loro. El Parque con sus pavos reales presumiendo de plumas y belleza. El Parque con sus parterres y rosas.

Pero también con sus secretos y peligros, pues cualquier tiempo pasado siempre siempre siempre fue peor, y cuando yo era niña era bastante habitual que jugando en El Parque, o corriendo detrás de los pavos, o mientras lanzabas gusanitos a los patos, algún señor se te acercara y exhibiera sus genitales frente a ti. Y tú salías entonces corriendo, asustada y asqueada, en busca de tu madre y de tu abuela, y ellas te decían que tuvieras mucho cuidado, que nunca hablaras o te fueras con extraños, aunque te ofrecieran caramelos o parecieran amables y que no te separases jamás de tu hermana pequeña ni de tus amigas, que mejor ir en grupo siempre. Que esto lo cuentas ahora y la gente se echa las manos a la cabeza -afortunadamente-, por lo que supongo que el denostado feminismo que tanto daño dice la manosfera que ha hecho a los hombres al final ha ayudado a que las niñas de ahora puedan corretear por los parques algo más seguras que sus madres. Y yo bien que me alegro.

El Parque también simbolizaba el salto mágico de la niñez a lo siguiente, esa etapa indefinida en el que todavía no habías abandonado del todo la niñez ni alcanzado la adolescencia, una tierra de nadie extraña y desconcertante que comenzaba en el último año del colegio cuando al fin te dejaban ir sola a la escuela. Y cuando digo sola me refiero a que ya no te tenía que llevar tu madre o tu abuela, sino que te movías en grupo -como los patos del Parque- con tus amigas, charlando y riendo mochila al hombro, calentadores de colores hasta las rodillas y sudaderas fosforito compradas en alguna tienda de surf, imaginándote casi adulta, responsable, independiente. Y llegando irremediablemente tarde a clase y a casa casi todos los días pues, aunque se suponía que si atajábamos por el Parque llegaríamos antes a clase y volveríamos más pronto a casa, lo cierto es que mis amigas y yo aprovechábamos cada trayecto -de ida y de vuelta- para ir a ver a los patos. Niñas de ciudad pequeña que todavía sentían que la naturaleza y sus habitantes eran seres especiales y extraños, ajenos al hormigón y el asfalto, excepto en aquel mágico lugar que llamábamos El Parque.

Con el paso del tiempo y los años El Parque fue perdiendo su misterio y atracción. Me olvidé de él, de las tardes de juegos, de las carreras, de los columpios, de la tirolina, de los paseos y de los patos que una vez me fascinaron. Me mudé, emigré, regresé. Fui tía y después madre. Y el Parque seguía ahí. Y lo volví a redescubrir en los ojos de mi hija. Hermoso. Mágico. Eterno. Un tesoro que cuidar y proteger. El Parque. Mi Parque. Nuestro Parque.

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Tu publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal y protección de datos
  • Política de cookies
¿Tienes una noticia que contar? Envía un correo a contacto@migijon.com

© 2025 miGijón - tu diario digital gratuito por Personas Comunicación. Proyecto financiado por Descripción de la imagen

No Result
View All Result
  • FITUR 2026
  • Actualidad
    • Mis vecinos
    • Talentu ocultu
    • Suaños y victories
    • Política
    • Entrevistas
    • FIDMA 2025
    • CanalGastro
    • Gente
    • Igualdad
    • Cooperación
    • Antroxu
    • Fitur 2025
    • miGijón sub18
      • Canchas y Aulas
    • Mi Comercio
    • Mundo Animal
      • #Adóptame
    • Gijón Congresos y Reuniones
  • Sucesos
  • miAsturias
    • Oviedo
    • Avilés
    • Mieres
    • Langreo
  • Descubriendo Asturias
  • Deportes
    • Deporte de Raigañu
      • Glosariu: Pallabres sobre deporte
    • Promesas asturianas
    • Olimpismo Astur
    • Grupo Covadonga
    • Sporting Classics
  • Opinión
    • David Alonso
    • Agustín Palacio
    • Alberto Ferrao
    • Eduardo Infante
    • Bernardo Solís
    • Monchi Álvarez
    • Nacho Poncela
    • Anabel Santiago
    • A. Damián Fernández
    • Luis Antonio Alías
    • Ana Martínez
    • Andrés Treceño
    • Tribunas
    • Cartas de los lectores
  • Gijón Impulsa
  • Planes
  • Sabores con raigañu
    • Glosariu gastronómicu asturianu
  • Glosariu: Pallabres de güelu y güela

© 2025 miGijón - tu diario digital gratuito por Personas Comunicación. Proyecto financiado por Descripción de la imagen