Los populares cuestionan los resultados del plan de control y alertan de la incertidumbre que, según denuncian, sufren las explotaciones

La gestión del lobo vuelve a situarse en el centro del debate político asturiano. El diputado del Partido Popular en la Junta General del Principado, Luis Venta, ha criticado este lunes la actuación del Gobierno autonómico ante los daños que provoca esta especie en las explotaciones ganaderas y ha reclamado compromisos concretos para garantizar la continuidad de una actividad especialmente importante en el medio rural asturiano.
Venta ha realizado estas declaraciones tras participar en una concentración de ganaderos celebrada en Infiesto, donde ha trasladado su respaldo a las reivindicaciones del sector. El parlamentario popular considera que la situación actual es consecuencia de decisiones políticas adoptadas durante los últimos años y acusa al PSOE de haber antepuesto determinados criterios de protección ambiental a las necesidades de los profesionales del campo.
«La crisis que ahoga a la ganadería asturiana no es fruto del azar», ha afirmado el diputado, que atribuye buena parte de las dificultades del sector a «años de políticas socialistas equivocadas». En concreto, ha señalado el periodo durante el cual el lobo permaneció incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE), una circunstancia que limitó las posibilidades de realizar controles poblacionales.
Según Venta, durante cuatro años «no se actuó sobre el lobo» como consecuencia de lo que ha calificado de «sobreprotección ideológica». Una interpretación con la que el PP responsabiliza a las decisiones adoptadas en materia de conservación de haber agravado los problemas de convivencia entre la fauna salvaje y la actividad ganadera.
Las críticas del parlamentario popular también han tenido una dimensión electoral. Venta ha advertido de que una nueva victoria socialista en las elecciones generales previstas para el próximo 29 de noviembre podría abrir la puerta a que el lobo volviese a incorporarse al listado de especies especialmente protegidas.
En este contexto, ha señalado directamente a Adriana Lastra, elegida por el presidente del Principado, Adrián Barbón, para encabezar la candidatura del PSOE asturiano al Congreso de los Diputados.
El diputado del PP ha recordado que Lastra votó en contra de iniciativas parlamentarias impulsadas por su formación para flexibilizar el régimen de protección del lobo. A su juicio, estos antecedentes generan incertidumbre sobre la orientación que podría adoptar la política estatal en esta materia durante la próxima legislatura.
No obstante, una eventual modificación del régimen de protección de la especie dependería de las decisiones legislativas y administrativas correspondientes, y no únicamente del resultado electoral.
Un plan de control que no convence a los populares
Más allá de las críticas a la política estatal, Venta también ha cuestionado directamente la eficacia del actual plan de gestión del lobo desarrollado en Asturias.
«Lo que la Administración presenta como un plan de control se parece demasiado a un plan de descontrol», ha asegurado el parlamentario, que considera insuficientes las medidas aplicadas para responder a las necesidades del sector.
En su intervención, ha insistido en que los profesionales de la ganadería continúan afrontando daños e incertidumbre, mientras las soluciones administrativas no llegan, según su valoración, con la rapidez y eficacia necesarias.
El conflicto entre la conservación del lobo y la protección de la ganadería extensiva constituye desde hace años uno de los principales desafíos de la política rural asturiana. La presencia de la especie, los ataques al ganado, las indemnizaciones y las medidas preventivas forman parte de un debate en el que confluyen intereses económicos, ambientales y sociales.
La conservación del lobo responde a objetivos de protección de la biodiversidad, mientras que las organizaciones ganaderas reclaman mecanismos eficaces para reducir los daños sobre sus explotaciones.
En este escenario, el Partido Popular exige al Ejecutivo autonómico que concrete sus compromisos con los ganaderos y defiende la necesidad de una gestión que permita compatibilizar la presencia del lobo con la viabilidad económica de las explotaciones. La formación considera que el actual modelo necesita cambios para ofrecer mayores garantías a quienes mantienen su actividad en el medio rural asturiano.