El diputado Luis Venta Cueli afea al Principado que, pese a que el Gobierno nacional ha fijado en 67,39 toneladas métricas el límite de capturas por accidente en el Cantábrico Noroeste, no está permitiendo a los pescadores aprovechar dicho recurso

Agosto, el mes clave del verano por antonomasia, ha llegado ya a su ecuador… Y el PP asturiano ha decidido aprovechar la efeméride para rescatar una de las reivindicaciones recurrentes de esta época: la obtención de autorización autonómica para que aquellos pescadores que capturen por accidente ejemplares de atún rojo puedan desembarcarlos a su llegada a puerto, y comercializarlos. En declaraciones facilitadas a los medios este viernes, el diputado ‘popular’ Luis Venta Cueli ha solicitado al Principado que extienda dicho permiso a agosto. Y es que, asegura Venta, pese a que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación permite un tope de 67,39 toneladas métricas de capturas fortuitas para el Cantábrico Noroeste a lo largo de la actual campaña del atún rojo, el Gobierno regional no está permitiendo a los pescadores beneficiarse de ese margen. Desde hace varios años, además. Y, por si fuese poco, en un momento de especial vulnerabilidad del sector.
Siempre según lo expresado por el político en la oposición, resulta llamativo que los máximos de capturas accidentales para las distintas zonas del país, publicados en el Boletín Oficial del Estado (BOE) este mismo martes, fuesen aprobados sin que aún se haya dado luz verde «a las medidas de desarrollo necesarias para permitir el desembarque y comercialización de esta especie» en los puertos de la región. La consecuencias, prosigue Venta, son de lo más evidentes: los barcos pesqueros que, sin pretenderlo, se hagan con ejemplares por encima de los límites de la campaña, o de forma accidental mientras tratan de hacerse con otras especies, se ven en la obligación de desaprovecharlos, perdiendo la oportunidad de ganar «entre 8.000 y 10.000 euros», dado que su precio en lonja puede rebasar los veinte euros por kilo. En fin, un escenario que, unido «a las dificultades del sector vinculadas a la xarda» desde los malos resultados de 2025, y a la falta de ayudas para compensarlas, «está agravando la situación de la flota pesquera asturiana».