La iniciativa de una mujer de 95 años, que ha reunido más de 63.000 firmas para reclamar que los pacientes no tengan que pagar por ver la televisión durante sus ingresos, llega también a Asturias

Hay cosas que parecen pequeñas hasta que toca vivirlas desde una habitación de hospital: pasar horas mirando al techo, esperar una visita, escuchar la televisión de fondo o encenderla para que el tiempo pase un poco más rápido. Para muchos pacientes, especialmente aquellos que permanecen ingresados durante semanas o meses, ese aparato acaba convirtiéndose en una forma más de compañía. El problema llega cuando, en algunos hospitales, ver la televisión no es gratis.
De ahí la importancia de la campaña iniciada por Rosita Rochina, una mujer de 95 años que lleva más de cinco meses ingresada, ha puesto el foco en el coste de este servicio. Rochina comenzó en julio una recogida de firmas para reclamar que la televisión sea gratuita en los hospitales y ya ha reunido más de 63.000 apoyos. «Cuando estás ingresada, mirar la tele o simplemente escucharla te distrae mucho y te hace compañía», explicaba Rochina al poner en marcha la petición. Su reclamación parte de una experiencia cotidiana: durante un ingreso prolongado, pagar por utilizar la televisión puede convertirse en un gasto más para pacientes que ya se encuentran en una situación de vulnerabilidad.
La mujer ha registrado esta semana sus firmas ante el Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña, aunque no ha podido hacerlo presencialmente debido a que continúa ingresada. «No puedo salir de aquí aún, pero quiero una respuesta y por eso he registrado mis firmas», ha señalado. La petición ha trascendido además de Cataluña. Desde la plataforma que impulsa la campaña han contactado con las distintas comunidades autónomas para conocer en cuáles la televisión hospitalaria es gratuita y en cuáles los pacientes deben pagar por utilizarla.
Y Asturias estudia ahora la posibilidad de que este servicio sea gratuito. El Gobierno del Principado ha trasladado que analiza esta opción después de la repercusión alcanzada por la campaña, mientras que la situación no es la misma en todas las comunidades autónomas. En algunos territorios, como Castilla-La Mancha o la Comunidad Valenciana, la gratuidad depende de una decisión de los respectivos gobiernos autonómicos y se aplica a sus centros hospitalarios. En otros, como Cataluña, la situación puede variar en función de cada hospital. La campaña de Rochina no es la única. Otra mujer, Lola Martín, cuyo padre lleva más de tres meses ingresado, ha impulsado una iniciativa similar y ha reunido más de 27.000 firmas para reclamar también la gratuidad de la televisión en los hospitales.
Me parece una buena iniciativa, un bien común para que todos podamos acceder a ver la TV que sea gratuita, en un momento tan delicado de salud. Teniendo en cuenta tantas otras cosas que se costean mucho más caras y a las que la mayoría no accedemos, (este servicio es calderilla para el gobierno). Pensiones vitalicias, asesores, pago de dietas y alojamientos no utilizados, etc