La redacción de la ‘Ordenanza de protección y bienestar animal del concejo de Gijón/Xixón’ ha abierto el debate sobre la presencia de canes en los arenales de la ciudad, con la posibilidad de cerrar el acceso de estas mascotas en El Rinconín y de permitirlo en San Lorenzo las noches de verano

La presencia de perros en El Rinconín o su acceso por las noches en verano en San Lorenzo, entre las escaleras 2 y 8, son los dos temas que toca el borrador de la ‘Ordenanza de protección y bienestar animal del concejo de Gijón/Xixón’ que más debate ha generado en la ciudad. Dos decisiones todavía en el aire, aunque para la prohibición de mascotas de El Cervigón, única playa en la que está permitida su presencia todo el año, hubo consenso en la última reunión del Consejo Sectorial, celebrada el jueves para analizar las alegaciones y aportaciones presentadas al documento. Éste está formado por 16 miembros que incluyen representantes del Ayuntamiento, grupos políticos, asociaciones de vecinos y de protección de los animales, Colegio Oficial de Veterinarios de Asturias, el sindicato de veterinarios y de la Consejería de Medio Rural y Política Agraria.
En este marco, el Principado ha publicado esta mañana una nota para recordar «que la decisión sobre el acceso de perros a las playas de Gijón es de exclusiva competencia municipal». «Debe ser el Ayuntamiento el que regule tal cuestión a través de una ordenanza. El Ejecutivo autonómico respeta escrupulosamente las competencias del consistorio gijonés y jamás se ha planteado ni planteará interferir en las mismas», expresa.
De igual forma, comunica el posicionamiento mostrado por el representante de la consejería con respecto al acceso a San Lorenzo de canes las noches de verano en el Consejo Sectorial. «Se limitó a expresar que cualquier decisión que se tome debe tener en cuenta la salud de los bañistas», anuncia, una consideración que «no interfiere ni anula las competencias del ayuntamiento para tomar la decisión que juzgue más apropiada en sus ordenanzas, toda vez que la responsabilidad es exclusivamente municipal».
Si existe afectación a la fauna (se ha perdido un 80%) no debería haber discusión.
Las playas no deben ser areneros para perros. Es increíble que a estas alturas exista todavía este debate.
Muy poco valiente el Principado.