Movilidad reacciona a las críticas vecinales por las demoras asegurando que la ejecución se encuentra en su fase final, pero recueda que es el Consistorio el responsable de definir el modelo de uso, las tarifas y su integración en la red de transporte

No han sentado bien en el Principado las recientes críticas de los habitantes del Polígono por los retrasos en la puesta en servicio del nuevo aparcamiento de la avenida de Portugal. Mejor dicho, no ha gustado que el blanco elegido contra el que ‘disparar’ tales críticas haya sido únicamente la Administración autonómica. Tanto es así que ayer sábado, ya avanzada la tarde y horas después de que la Asociación Vecinal ‘Evaristo San Miguel’ afease un nuevo incumplimiento de los plazos comprometidos, la Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Emergencias salía al paso para detallar que, si bien es verdad que al futuro estacionamiento aún le quedan algunos detalles por pulir hasta que esté físicamente terminado, su activación dependerá también, en buena medida, del Ayuntamiento de Gijón, encargado de trazar la forma de utilizarlo una vez lo haya recibido de manos del Gobierno regional, de modo y manera que se ajuste a los requisitos impuestos por las autoridades comunitarias, financiadoras del proyecto.
Efectivamente, fuentes oficiales del área que lidera el socialista Alejandro Calvo remitieron a este diario un comunicado precisando que la última fecha límite trasladada al Consistorio a la Federación de Asociaciones Vecinales (FAV), que preveía comienzos de abril como punto final de la actuación, se refería a la conclusión material de los trabajos; los mismos que, en estos momentos, se hallan «en su fase final de ejecución». No obstante, una vez esa parte esté totalmente completada, aún será necesario recibir la obra y, a continuación, entregársela al Ayuntamiento; y a partir de ahí empezará la responsabilidad plena de esa última Administración, en cuyas manos recaerá la tarea de definir el modelo de uso, concretar la política de tarifación o rotación, y lograr la integración del equipamiento en la red de transporte público. Pasos todos que, recordaban ayer desde Movilidad, «son necesarios para asegurar el cumplimiento de los objetivos asociados a la financiación europea del proyecto, orientados a la reducción del tráfico y de las emisiones».
En juego está, claro, ajustarse a los condicionantes que Europa estableció para proporcionar los más de 4,5 millones de euros con los que se ha sufragado este proyecto, extraídos de los fondos Next Generation. Y por ello el Principado insiste tanto en la parte de responsabilidad que le corresponde al Ejecutivo gijonés. Al fin y al cabo, recalcan en Oviedo, «la apertura del aparcamiento no depende únicamente de la finalización de las obras; también de la culminación de los trámites administrativos de entrega y de la definición del modelo de gestión municipal». Y recuerdan la «plena disposición» de la Consejería a «colaborar con el Ayuntamiento para agilizar estos procesos, y permitir la puesta en funcionamiento de la infraestructura en el menor plazo posible».