El Festival de Narración Oral distingue a la vecina de Llamera por décadas preservando cuentos, versos y tradiciones populares que han pasado de generación en generación

El Festival Tibleus de Somiedo ha querido poner rostro este año a una de esas figuras silenciosas que sostienen la memoria colectiva de los pueblos. En su decimocuarta edición, el certamen ha concedido el Premio Filandón 2026 a Alegría Feito Arias, cronista y poetisa oral nacida en Llamera, como reconocimiento a toda una vida dedicada a conservar y transmitir la tradición oral somedana. El galardón, que se entregará este domingo 21 de junio en el teatro exterior de Pola de Somiedo, busca reivindicar públicamente la importancia de quienes han mantenido vivas historias, cuentos y costumbres que durante décadas han sobrevivido únicamente gracias al boca a boca. Un legado que, en muchos casos, nunca llegó a plasmarse por escrito.
A sus 92 años, Alegría Feito representa para muchos vecinos una de las grandes guardianas de la memoria popular de Somiedo. Sus versos improvisados, sus relatos y sus recuerdos han servido durante años para mantener vivo un patrimonio cultural construido desde la vida cotidiana, las dificultades del mundo rural y las tradiciones que marcaron generaciones enteras. Desde la organización del festival recuerdan el valor de este tipo de figuras dentro de la literatura oral. David Acera, uno de los coordinadores de Tibleus, recuerda que los narradores populares, y especialmente las mujeres, han sido históricamente las encargadas de conservar historias que incluso preceden a la escritura. Un papel esencial en la transmisión cultural que, según defienden, rara vez ha contado con reconocimiento institucional.
El festival reconoce en Alegría Feito precisamente esa labor de conservación silenciosa. Su memoria oral, sus cuentos y su manera de narrar son considerados por la organización como un reflejo fiel de la identidad de los pueblos de Somiedo y de una forma de vida que, con el paso del tiempo, corre el riesgo de desaparecer. El Premio Filandón nació hace tres años con la intención de visibilizar a quienes han dedicado su vida a preservar la narración oral y la memoria compartida. Antes que Feito, el reconocimiento recayó en los narradores Naciu’ i Riguilón y Milio el del Nido, referentes también de la tradición popular asturiana.