El Vespa Club Asturias celebra la decimocuarta edición de su ya tradicional desafío, uno de los encuentros más importantes del año para los amantes de estos clásicos sobre dos ruedas

¿Puede una Vespa subir hasta los Lagos de Covadonga? La respuesta es sí. Y no solo una. Este fin de semana, concretamente este sábado, el Vespa Club Asturias volverá a demostrar que estos clásicos sobre dos ruedas, capaces de despertar pasión a lo largo y ancho del mundo, también tienen su lugar en una carretera tan exigente como la de los Lagos, con pendientes pronunciadas, curvas cerradas y tramos de gran dificultad. Será con la celebración de la decimocuarta edición del Desafío Lagos de Covadonga, una de las citas más importantes del calendario del club y uno de esos encuentros que cada año logra reunir a aficionados llegados de distintos puntos de España. Para esta edición, la organización espera superar las 150 motos participantes entre Vespas y Lambrettas.
Sus participantes buscan, sobre todo, disfrutar de una jornada de ruta en uno de los paisajes más emblemáticos de Asturias a lomos de unas motocicletas convertidas ya en auténticos iconos del motociclismo clásico. Por ello, serán precisamente las motos clásicas las que encabecen el grupo durante buena parte del recorrido, mientras que los modelos automáticos circularán en la parte final del pelotón. La ruta arrancará a media mañana desde la Plaza Nueva de Ribadesella. La primera parada está prevista para las 10:45 horas en Sotres, en Cabrales, antes de continuar camino hacia Covadonga. La previsión es alcanzar la Basílica poco antes de la una del mediodía, desde donde comenzará poco después la subida definitiva a los Lagos.
La jornada no terminará ahí. Ya por la tarde, a partir de las 18:30 horas, la Plaza Nueva de Ribadesella acogerá la primera gincana del Campeonato Nacional de Vespa Club de España, una prueba que servirá además para decidir qué participantes logran el pase a la final nacional, prevista dentro del Interclubs Nacional del próximo año. El programa se completará el domingo con una ruta hasta la Cuevona de Cuevas, uno de los enclaves más singulares del oriente asturiano y una de las pocas cavidades naturales que todavía pueden atravesarse por carretera.