«Dependemos de los jueces, que digan lo que está hecho bien y lo que está hecho mal, y del ciudadano, del pueblo», apuntan desde el sector, que va a llevar a los tribunales a la empresa por cuestiones como las licencias, «que no son de Asturias», o la realización de servicios urbanos por parte de vehículos VTC

«Hemos trabajado muy bien», apuntaba ayer Isaac Menéndez, presidente de Radio Taxi Gijón, en la primera jornada de Uber en Gijón, Oviedo y Avilés, empresa que trabaja con licencias VTC (Vehículos de Transporte con Conductor) y precios dinámicos, competidor directo para el taxi asturiano. «Era algo esperado. Es como un virus que se va extendiendo; más tarde o más temprano tenía que llegar a Asturias», valoraba Carlos Peláez, cabeza de Radio Taxi Avilés, que añadía que «lo que implica no lo conocemos, pero tanto en Avilés como en las otras dos ciudades, el taxi da buen servicio». Desde Oviedo, mientras, José Antonio Suárez Álvarez, responsable de Radio Taxi Oviedo Principado, única cooperativa de la capital, opinaba que su llegada «buena noticia no es, porque es una competencia directa. Lo que pedimos es que se cumpla la normativa vigente, es decir, que no puedan hacer servicios urbanos».
«Están haciendo lo de siempre, lo de cada vez que desembarcan en una ciudad. Dicen que el servicio público es penoso; no es algo nuevo, llevan una década haciendo esto. Dicen que van a crear nueva demanda, y no, la demanda es la que hay. El ejemplo lo tenemos en 2008, con la crisis, cuando la demanda cae de manera exponencial, exagerada, y no por mal servicio, sino porque había otras necesidades», analiza Peláez, que también incide en que «afirman que pueden hacer servicios urbanos, pero el reglamento autonómico actual no se lo permite. Interurbanos, sí, pero urbanos, no». «Ya sabemos que las licencias no son de Asturias, no cumplen nada», añade por su parte Menéndez, consciente de que «nos toca pelear en los juzgados». «Dependemos, uno, de los jueces, que digan lo que está hecho bien y lo que está hecho mal, y, dos, del ciudadano, del pueblo», añade Menéndez, consciente de que «lo que dice Uber es que, sabiendo cómo está la ley, el que no esté de acuerdo, que denuncie, que ellos ya se defenderán en los tribunales, pero mientras tanto, lo que dure el juicio, van a seguir trabajando. Ellos juegan con la baza de que tienen millones y millones de euros detrás para defenderse en cualquier lado». «Estamos jugando un partido con los pies atados y ellos pudiendo correr», apunta mientras desde Avilés Peláez.
La respuesta ciudadana, ésa a la que hacía referencia el representante deRadio Taxi Gijón como clave, es lo que le hace ser optimista en esta competencia: «Creo que Gijón va a responder con el taxi. A mí se me caen las lágrimas, se lo digo en serio, porque hoy nos han llamado, felicitándonos, mostrándonos todo el apoyo». Algo que también se repite en Oviedo y en Avilés. «El cliente está muy satisfecho con la prestación del servicio de esta ciudad y en el conjunto de Asturias», afirma Suárez Álvarez, presidente de Radio Taxi Oviedo Principado.
Los precios dinámicos
Los tres coinciden en que los precios regulados son la principal ventaja del taxi ante los llamados precios dinámicos, aquellos que varían según la demanda. «No nos las sacamos de la manga; las marca Industria, las aprueban los ayuntamientos…Que sean tarifas dinámicas puede hacer que te cobren el triple si vas cerca de donde se disputa un partido de fútbol, por ejemplo», remarca Peláez. «De tener todo el mercado, el día que llueva, ¿cómo va a cobrar?», se pregunta mientras Menéndez. «Si una carrera de un taxi te vale 10 euros a El Llano y ahora, porque es una tarifa dinámica, te cobran 40, muchos dirán ‘yo me voy caminando’. Eso es lo que juegan al final estas empresas-lobbies. Y bueno, caminará el que pueda. Por eso existe un servicio público», ejemplifica al tiempo que considera que «una tarifa dinámica tiene que estar prohibida, pero por ley». «Con el taxi no hay trampa ni cartón. Ésta es la hora de servicio y su tarifa oficial, da igual la demanda», completa Suárez Álvarez.
Dado el aterrizaje ya de Uber, el esperado Reglamento del Taxi en el que trabaja el Gobierno asturiano se convierte en algo más necesario que nunca para el sector. «Sabemos que se está trabajando en él, es una cuestión de sindicatos, no de cooperativas de servicio, que tendrán que valorar. En ese reglamento está ese posible freno a Uber; esla voluntad política de ponerle coto a este desmadre», señala Peláez. Menéndez apunta por su parte que «creo que esta semana ya nos lo presentan; luego registraremos, si algo no nos gusta, alegaciones, pero por lo que nos dicen desde el sindicato, hay buena sintonía. Se dan cuenta de que un servicio público tiene que estar regulado». «Tiene que estar todo tipificado ahí», coincide Suárez Álvarez.
«Aquí el sector está unido en las tres ciudades. Ya se ha demostrado en el caso de licitaciones. Las cooperativas trabajamos en eso y veo una unión. Así que si buscan una ruptura, nos tendrán delante», celebra Peláez, consciente de la importancia de dicha unión para enfrentarse a un gigante como Uber, que ya circula con varias decenas de vehículos por Gijón, Oviedo y Avilés.