El convoy quedó detenido cerca de La Robla por una incidencia en un pantógrafo y volvió a parar a la altura de Vilecha. La demora desesperó a los pasajeros, algunos de los cuales temían perder sus conexiones, mientras la llegada a destino se acercaba al límite para reclamar la devolución del importe del billete

Viajar en tren de Asturias a Madrid ha vuelto a convertirse este lunes en una carrera de obstáculos, y es que el Alvia que salió de Oviedo a las 9.20 horas sufrió una avería en un pantógrafo que lo dejó detenido durante unos veinte minutos cerca de La Robla, en León. La incidencia y las posteriores paradas terminaron por acumular 59 minutos de retraso, una demora que volvió a poner a prueba la paciencia de los viajeros. El tren quedó inmovilizado a pocos metros de La Robla y logró llegar posteriormente a León, donde se llevaron a cabo operaciones para restablecer el funcionamiento del sistema. La sucesión de paradas generó preocupación entre quienes tenían previsto enlazar con otros transportes. A las dificultades se añadió la falta de comida en la cafetería del tren.
Finalmente, el tren llegó a su destino con 59 minutos de retraso, a solo un minuto de alcanzar la hora de demora que marca el umbral habitual de compensación de Renfe para los billetes Alvia, sujeto a las condiciones aplicables a cada título de transporte. De esta manera, y pese al retraso acumulado, los pasajeros afectados no serán indemnizados con la mitad del coste del billete, como sí ocurre con las demoras de más de 60 minutos. En el caso de los trayectos que acumulan más de 90 minutos la devolución del importe es total.