‘Bocado atlántico’ se llevó la Escalerona de Oro en una gala que se celebró este martes en La Hacienda de La Llorea, mientras que el favorito del público fue ‘Flor de mayo’

Fueron horas de trabajo en su desarrollo y elaboración y decenas de pruebas hasta dar con el resultado final deseado. Un gran esfuerzo desarrollado por los 45 establecimientos participantes en el XVIII Gijón de Pinchos que tuvo su recompensa con la respuesta de los clientes durante los 10 días del certamen que finalizó el domingo. No obstante, los concursos son para ganarlos y todos los locales tenían esperanza con llevarse los reconocimientos principales, que se fallaron ayer durante una gala que tuvo lugar en La Hacienda de La Llorea.
La Escalerona de Oro, el principal galardón, fue para el Restaurante Mamáguaja por ‘Bocado atlántico’, un mini taco de trucha curada y ahumada, kimchie de manzana, hinojo encurtido y crema de maíz tostado, mientras que la de Plata recayó en Willy Food por ‘Vori Vori Dunk’ y la de Bronce en Inferno Gastrobar por ‘Kanut-cat’. El otro título más valorado por los hosteleros, el de ‘Favorito de Público’, lo celebró El Vino del Inca por ‘Flor de mayo’.
En el resto de categorías, la Sidrería La Tonada de La Guía recibió el de ‘Mejor Armonización’ por ‘Croqueta La Tonada’; Parrilla Montelueño el de ‘Pincho Clásico’ por ‘Locura ibérica’; y La Manoleta el de ‘Pincho Asturiano’ por ‘Bruma del Cantábrico’. Se entregaron también tres menciones por ‘I+D+i’ a Arpi Restaurante, Ciudadela y Mamáguaja, y otras tres ‘Don Pelayo’ a establecimientos que, con una infraestructura mucho menor, logran poner en valor grandes pinchos, como es el caso de Bella Vida, La Barra y Singer Drinks & Coffee.