Apadrina un Edificio alerta de un recrecido de dos plantas y del uso de una fachada catalogada como soporte de andamios sin permiso

La asociación Apadrina un Edificio ha denunciado públicamente una intervención urbanística en un inmueble catalogado de la avenida de Portugal de Gijón que, según advierte, podría vulnerar la normativa de protección patrimonial. El colectivo alerta de la ejecución de un recrecido de dos plantas y del uso indebido de la fachada protegida para sostener un andamiaje, presuntamente sin autorización administrativa.
Según la información difundida por la entidad a través de sus redes sociales, las obras han modificado de forma sustancial la volumetría del edificio. En concreto, señalan que el recrecimiento en altura ha generado “un paredón terrible” en relación con el inmueble colindante, que también cuenta con protección y está catalogado dentro del patrimonio arquitectónico de la ciudad.
La asociación considera especialmente grave que, durante la ejecución de los trabajos, se haya utilizado la fachada protegida como punto de anclaje para el andamio necesario en la ampliación. Este tipo de elementos, recuerdan, forman parte de los valores históricos y arquitectónicos del inmueble, por lo que cualquier intervención sobre ellos debe contar con permisos específicos y ajustarse a criterios de conservación.
“Imaginad la situación”, expone el colectivo en su denuncia, en la que describe paso a paso las actuaciones que consideran irregulares: desde el aumento de dos plantas en un edificio protegido hasta la instalación del andamiaje sujeto directamente a la fachada catalogada. A ello añaden que estas actuaciones se habrían realizado “sin pedir autorización ni permiso alguno”.
La normativa urbanística y de patrimonio en ciudades como Gijón establece condiciones estrictas para intervenir en edificios protegidos, tanto en lo que respecta a ampliaciones como a modificaciones de elementos originales. Cualquier actuación debe ser previamente autorizada por el Ayuntamiento y, en algunos casos, contar con informes favorables de organismos especializados en patrimonio.
Desde Apadrina un Edificio aseguran que ya se han iniciado acciones legales para esclarecer lo ocurrido y depurar posibles responsabilidades. No han trascendido, por el momento, detalles sobre el alcance de estas medidas ni sobre si se ha trasladado la denuncia a instancias municipales o autonómicas.
El caso vuelve a poner el foco en la conservación del patrimonio arquitectónico gijonés y en la necesidad de reforzar los mecanismos de control sobre las intervenciones en inmuebles catalogados. Asociaciones como Apadrina un Edificio llevan años alertando de la pérdida de elementos originales o de intervenciones que, a su juicio, desvirtúan el valor histórico de determinados edificios.