El presidente de RTVE propondrá mantener la retirada de 2027 por la presencia de Israel; la historia del concurso también tiene acento asturiano, desde la infancia gijonesa de Massiel hasta El Sueño de Morfeo

España se encamina a vivir un segundo año consecutivo sin Eurovisión. El presidente de RTVE, José Pablo López, ha anunciado este martes que propondrá al Consejo de Administración de la corporación mantener la suspensión de la participación española en la edición de 2027, que se celebrará en Burgas (Bulgaria). La decisión todavía debe ser aprobada por el órgano de gobierno de RTVE, por lo que, de momento, España no tiene cerrada oficialmente su ausencia.
El motivo vuelve a ser la presencia de Israel en el festival. RTVE ya decidió retirar a España de la edición de 2026 después de que la Unión Europea de Radiodifusión (UER) confirmara que Israel continuaría participando. Aquella decisión supuso romper una trayectoria que se remontaba a 1961, cuando España debutó en el concurso. Para 2027, la corporación pública considera que los cambios introducidos por la UER no son suficientes para modificar su posición. López ha defendido este martes ante la Comisión Mixta de Control Parlamentario de RTVE que se han producido avances en las normas del festival, pero que permanece una cuestión pendiente relacionada con la participación israelí. La decisión española llegaría, además, después de que Irlanda y Países Bajos hayan confirmado también que no participarán en 2027, mientras otros países que se ausentaron en 2026 siguen valorando su regreso.
Asturias también ha tenido su hueco en Eurovisión
Aunque España haya sido durante décadas una presencia habitual en el festival, Asturias ha aparecido en su historia de varias formas. La más conocida es probablemente Massiel, ganadora de Eurovisión en 1968 con «La, la, la». La cantante nació en Madrid, pero es hija de padres asturianos y pasó buena parte de su infancia en Gijón, una ciudad con la que ha mantenido siempre una estrecha relación. Aquel triunfo de Massiel tiene además un lugar especial en la historia española del concurso: fue la primera de las dos victorias de España en Eurovisión. Un año después, en 1969, Salomé consiguió el segundo triunfo con «Vivo cantando».
Otro nombre ligado a Asturias apareció en el festival en 1984. La cantante Yolanda Hoyos, nacida en Palencia pero criada en parte en Gijón, formó parte de Bravo, el grupo que representó a España en Luxemburgo con «Lady, Lady». La formación terminó aquella edición en tercera posición.
De Andorra a Malmö
Asturias también tuvo representación, aunque en este caso defendiendo los colores de otro país. En 2006, la asturiana Jennifer Serrano representó a Andorra en Atenas con «Sense tu». La cantante, que residía en el país pirenaico, fue elegida por la televisión andorrana y terminó en la última posición de su semifinal, con ocho puntos. Pero el capítulo más claramente asturiano llegó en 2013, cuando El Sueño de Morfeo representó a España en Malmö con «Contigo hasta el final». El grupo, creado en Asturias, estaba formado por Raquel del Rosario, David Feito y Juan Luis Suárez. Los dos últimos eran asturianos: Feito nació en Oviedo y Suárez en Gijón.
La aventura eurovisiva del grupo terminó con un 25º puesto y ocho puntos, pero dejó también una huella especialmente reconocible en Asturias. El videoclip de «Contigo hasta el final» fue rodado en distintos escenarios de Llanes y las playas de Celorio, con la gaita y el paisaje asturiano como parte de la puesta en escena audiovisual.