Los autores, pertenecientes a un mismo clan familiar, copiaban anuncios lícitos y, acto seguido, exigían el pago de una reserva, utilizando hasta 115 cuentas abiertas en España, Malta, Chipre o Sudamérica; hay nueve detenidos, y se han registrado tres viviendas

La desesperación es por igual la perdición del incauto, y el objeto de deseo del delincuente. Y, en este momento de la historia, el que se cuenten por miles las personas y familias desesperadas por acceder a una vivienda ha abierto un campo de lo más seductor para quienes carecen de vergüenza y no tienen voluntad de dedicarse a algo lícito. Ese es el caso del grupo criminal que la Policía Nacional ha desmantelado estos días entre San Martín del Rey Aurelio y Laviana, y cuyos integrantes se dedicaban presuntamente a publicar falsos anuncios de pisos, a cobrar cantidades variables en concepto de reserva, y a desaparecer de la vida de sus estafados. La operación, acometida en colaboración con la Jefatura Superior de Navarra, se ha saldado con la detención de nueve personas, todas pertenecientes a un mismo clan familiar, y con el registro de tres inmuebles emplazados en la localidad aureliana de Sotrondio. Y, si bien la investigación sigue abierta, por ahora se estima que, tras unas ochenta estafas, el botín cosechado ascendería a alrededor de 80.000 euros.
Según la información facilitada por el mencionado cuerpo policial, las pesquisas comenzaron a principios de este año, y pronto fue posible detectar un mismo modus operandi en varias actuaciones análogas, repartidas por todo el territorio nacional. Los arrestados, a los que no se les conocen oficios y que, en algunos casos, perciben ayudas sociales -pese a lo cual mantenían un nivel de vida razonablemente elevado-, copiaban anuncios de alquiler de inmuebles encontrados en diversos portales. Cuando los interesados contactaban con ellos, les urgían a depositar una cantidad previa, en concepto de reserva, alegando la existencia de una alta demanda; sobra aclarar que, en el momento en que el dinero era recibido, el contacto cesaba de súbito. Para imprimir una capa extra de aparente legalidad, los ‘cacos’ habrían abierto hasta 115 cuentas bancarias distintas, distribuidas por países tan variados como España, Malta, Chipre o el continente sudamericano; conforme unas eran clausuradas por los bancos, ante indicios de irregularidades, abrían otras. En otros casos se valían de ‘mulas’, personas que ponían a su disposición sus cuentas para recibir el dinero estafado, a cambio de una comisión.
De hecho, de las nueve personas detenidas, cuatro pertenecen a esa categoría de ‘mulas’, mientras que las otras cinco son, presuntamente, integrantes en firme y directas del grupo criminal. Todas ellas se encuentran ya a disposición del Tribunal de Instancia de Laviana, bajo cuya responsabilidad se derivó el conjunto del caso después de una primera labor colaborativa con efectivos de la Policía Nacional destacados en Pamplona. No obstante, puesto que la investigación se mantiene en curso, no se descarta que se practiquen nuevos arrestos en el futuro.