La propuesta, presentada conjuntamente por IU y Podemos, y apoyada solo por el PSOE en el Pleno, se cae ante la convicción del Gobierno de que el problema de la vivienda «se resuelve construyendo más»; Vox tacha la declaración de «intromisión»

Gijón seguirá adelante en su cruzada contra la declaración de Cimavilla y La Arena como zonas de mercado residencial tensionado. Con todas las de la ley, además, y nunca mejor dicho. Una semana después de que el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) admitiese a trámite el recurso con el cual el Ayuntamiento pretende invalidad la medida decretada por la Consejería de Vivienda, ese mismo Ayuntamiento ha rechazado hoy la propuesta conjunta de IU y Podemos para, amparándose en el derecho de desistimiento, retirar el recurso en cuestión. La derrota se producía en el transcurso del Pleno ordinario de agosto, celebrado esta mañana, y después de que el PSOE se erigiese como única fuerza a favor de la iniciativa. Así, será el máximo órgano colegiado autonómico el que decida la validez, o la falta de ella, de tan espinosa cuestión, en un momento en que el enfrentamiento entre los Gobiernos local y regional continúa al alza después de que el Principado, a través del consejero Ovidio Zapico, adelantase que se está estudiando la posibilidad de extender la declaración de zona tensionada al conjunto del municipio.
Casos «de éxito» como los del País Vasco o Navarra, donde la limitación de precios «ha tenido efectos positivos», son los que motivaron a las dos fuerzas en la oposición para lanzar una petición que la propia portavoz de Podemos, Olaya Suárez, ya auguró que estaba «condenada al fracaso». Y así fue. Frente a esos dos ejemplos a favor de la declaración de zonas tensionadas, el representante del Ejecutivo gijonés, Jesús Martínez Salvador, esgrimió el de La Coruña, donde, según datos aportados por la Xunta, desde que se implementase una medida análoga «los contratos descendieron de 713 a 210, un 76%, frente a un descenso en las rentas inferior al 10%». La solución, al parecer del Gobierno local, pasaría por ampliar el parque de vivienda, con programas como el ‘Plan Llave’. No obstante, a juicio de Martínez Salvador ni siquiera habría sido necesario llegar a una ‘guerra de datos’. Tal como ha recordado, el Consistorio del que forma parte «acudió a los tribunales porque tiene serias dudas jurídicas; eso no tiene nada de extraordinario, las Administraciones recurren todos los días». Eso sí, no ha evitado cargar frontalmente contra el consejero Zapico, afirmando de él que «no se le escucha ninguna medida concreta», y afeándole no estar contribuyendo a desbloquear la situación para posibilitar la edificación de nuevos inmuebles en la ciudad.
«Tengan esperanza; su victoria va ser en diferido, como pasa con Divertia, y veremos al PP en aquellos sitios donde logre gobernar, porque Foro no estará, pidiendo que se declaren las zonas tensionadas»
Carmen Eva Pérez Ordieres, portavoz del PSOE
¿Han convencido sus argumentos a los autores de la iniciativa? No, desde luego que no. A la intervención inicial de Olaya Suárez -quien ha acusado al Ayuntamiento de «creerse más listo que ninguno» al pensar que la mejor forma de atajar el problema de la vivienda es «no hacer nada», llegando a acusarle de «no leerse los informes que les remite la Empresa Municipal de Vivienda (EMVISA)»– ha seguido, ya conocido el resultado de la votación, la del portavoz de IU, Javier Suárez Llana. «Todas las actuaciones de la Consejería las iniciaron ustedes; otra cosa es que sean unos incompetentes, y que no sepan lo que votan y lo que alegan», le ha espetado al Ejecutivo local, rescatando de la hemeroteca aquellos días, tres años atrás, en que fue el propio Ayuntamiento el que solicitó al Principado la adopción de medidas para, posteriormente, solicitar que dichas medidas se extendiesen al conjunto del municipio. Con todo, sus palabras no han mitigado el pesimismo compartido con Suárez acerca del resultado de la votación… Aunque la nota de optimismo la ha aportado, desde el PSOE, Carmen Eva Pérez Ordieres. «Tengan esperanza; su victoria va ser en diferido, como pasa con Divertia, y veremos al PP en aquellos sitios donde logre gobernar, porque Foro no estará, pidiendo que se declaren las zonas tensionadas», ha vaticinado la edil socialista, enfatizando que el del acceso a la vivienda «es un problema transversalizado, no ya político; trasciende las ideologías». En cuanto a la única voz discordante en la oposición, la de Vox, Sara Álvarez Rouco ha sentenciado que «el propietario no quiere que le fuercen a actuar de una manera determinada», y ha preguntado retóricamente a IU y Podemos «quiénes son ustedes para solicitar que se retire nada».
El debate a varias bandas ha alcanzado tal grado de acritud que, por alusiones, la propia alcaldesa, la forista Carmen Moriyón, ha metido baza. Tras descartar el cuestionamiento, por parte de IU y Podemos, de la falta de fiabilidad de los datos facilitados por Martínez Salvador para apoyar su crítica a la declaración de las zonas tensionadas, la regidora ha acusado al consejero Zapico de «lanzar un ataque frontal contra Gijón» con su voluntad de extender el alcance de la medida a todo el municipio. «Quiere convertir la ciudad en el mayor experimento de la Ley de Vivienda en Asturias», ha aventurado, prometiendo que «defenderé Gijón y a sus 278.000 habitantes, que es lo que me toca». Un total de población que incluye «a la gente que busca vivienda asequible, a quienes ya viven en un piso asequible, y también a los muchos vecinos que son propietarios de una segunda vivienda, y que necesitan una seguridad jurídica a la que las palabras del consejero no ayudan». Así las cosas, Moriyón ha rechazado de todo punto el punto de vista de quienes la han acusado, y aún lo están haciendo, de ser «la alcaldesa antivivienda»; por el contrario, ha enfatizado su convencimiento de que el problema se resolverá «mediante la construcción de más viviendas; es lo que los gijoneses necesitan, no estadísticas». Y ha finalizado reiterando que «no se puede consentir que el laboratorio ideológico del Principado sea Gijón».
Para laboratorio ideológico tenemos procesiones, militares, toros, mercados en todos los sitios y espacios, compras de fincas para hospital y universidad privada…