La marca, fundada en 2020 por Laura y Rubén García, reúne a su comunidad y anuncia nuevos proyectos como su línea de catering ‘Migaya Eventos’
Migaya Artesano celebró este jueves por todo lo alto su quinto aniversario con un evento que destacó tanto por su cuidada organización como por la masiva respuesta del público. La cita, que reunió a amigos, familiares, colaboradores y profesionales del sector, sirvió para poner en valor el recorrido de la marca desde su nacimiento en diciembre de 2020 y para anticipar nuevas líneas de crecimiento en un proyecto que no ha dejado de evolucionar desde sus inicios.
El encuentro, celebrado en un ambiente cercano y elegante, evidenció la buena acogida que ha tenido Migaya durante estos años. “Esto no es posible sin todos los que estáis aquí hoy”, destacaron sus fundadores, Laura García y Rubén García, durante sus intervenciones, en las que quisieron agradecer el respaldo recibido desde el comienzo. La elevada asistencia fue, en sí misma, un reflejo del impacto que ha logrado la firma en un tiempo relativamente corto.
Durante el acto, ambos pusieron el acento en el carácter familiar del proyecto, uno de los pilares que han definido su identidad. “Somos una pequeña gran familia”, señalaron, subrayando una filosofía de trabajo basada en la cercanía, el compromiso y el cuidado por el detalle. Ese enfoque ha sido clave para conectar con su entorno y generar una red de apoyos que ha impulsado su crecimiento.
La celebración también sirvió como ejercicio de memoria. Mirar atrás permitió a los fundadores repasar los inicios de Migaya, marcados por la incertidumbre y el aprendizaje constante. “Son horas de trabajo, horas de estudio de base, producto que muchas veces tienes que tirar porque algo no sale bien”, recordaron, destacando la exigencia técnica y creativa que implica su actividad. Ese proceso, reconocen, les ha llevado a desarrollar un profundo respeto por el sector.
Uno de los momentos más significativos del discurso fue la reflexión sobre el camino recorrido. “Si echamos la vista atrás, creo que estos cinco años se resumen en posibilidades, trabajo, amistades, sacrificio y muchísimas horas”, afirmaron. Una síntesis que refleja no solo el esfuerzo invertido, sino también la construcción de una comunidad en torno a la marca.
Además de celebrar el pasado, el evento sirvió para proyectar el futuro. Migaya Artesano continúa explorando nuevas vías de desarrollo y colaboración, apostando por generar sinergias con otros profesionales y productores, especialmente dentro del ámbito local. En este sentido, uno de los anuncios más destacados fue la intención de impulsar una nueva línea bajo el nombre de ‘Migaya Eventos’.
Este proyecto, todavía en fase de desarrollo, estará orientado al servicio de catering, con propuestas que incluirán desde mesas dulces hasta soluciones más amplias para eventos. La idea es trasladar la filosofía de la marca —basada en la calidad del producto y la experiencia del cliente— a un formato más versátil, capaz de adaptarse a diferentes celebraciones.
En línea con esta visión, durante el aniversario también se puso en valor la apuesta por productos “made in Asturias”, integrando bebidas y elaboraciones locales en una propuesta que busca reforzar el vínculo con el territorio. Esta apuesta por lo cercano no solo responde a una cuestión de identidad, sino también a una estrategia de colaboración con otros agentes del sector.
La celebración del quinto aniversario de Migaya Artesano dejó, en definitiva, una doble lectura: por un lado, el reconocimiento a un camino recorrido con éxito; por otro, la confirmación de un proyecto que sigue creciendo y reinventándose. Con una base sólida, una comunidad fiel y nuevas ideas en marcha, la marca encara el futuro con ambición y la misma pasión que marcó sus inicios.













