Miles de personas recorren la ciudad entre pancartas, emoción y reivindicaciones en una edición clave para el colectivo
Las calles de Gijón volvieron a convertirse este sábado en un gran escenario de celebración, reivindicación y memoria con motivo de la manifestación del Orgullo 2026. Miles de personas participaron en una marcha que recorrió el centro de la ciudad entre banderas arcoíris, pancartas, música y mensajes en defensa de los derechos del colectivo LGTBIQA+, en una edición marcada por la inminente aprobación de la futura Ley LGTBI de Asturias.
La asistencia superó ampliamente la de anteriores convocatorias. Aunque algunas fuentes apuntaban inicialmente a una participación cercana a las 2.000 personas, desde la organización y entre los asistentes se estimó que la cifra pudo situarse por encima de las 3.000 personas durante los momentos de mayor afluencia.
La manifestación estuvo protagonizada por una notable presencia de jóvenes, familias y colectivos sociales. Entre las pancartas pudieron leerse mensajes como «No más agresiones; queremos soluciones» o «Mi familia mola más porque tengo dos papás», reflejando tanto el carácter festivo como el reivindicativo de la jornada.
La banda sonora de la marcha tampoco dejó indiferente a nadie. Clásicos como YMCA, de Village People, o Rasputin, de Boney M., compartieron protagonismo con temas más cercanos al público asturiano como Cómo ye, de Rodrigo Cuevas, generando un ambiente festivo que acompañó a los participantes durante todo el recorrido.
Uno de los momentos más emotivos tuvo lugar con la lectura del manifiesto final, que corrió a cargo de Laura Vera, Mía Álvarez y África Preus. Durante su intervención hubo referencias a algunos de los episodios históricos que marcaron la lucha por los derechos del colectivo, como los disturbios de Stonewall en Nueva York, el Pasaje Begoña de Torremolinos o la Rambla de Barcelona. También se recordó a las víctimas de los terremotos de Venezuela y se reclamó la aprobación definitiva de la Ley LGTBIQA+ de Asturias.
La futura norma autonómica fue precisamente uno de los grandes ejes de la movilización. La ley se encuentra actualmente en fase de tramitación parlamentaria y ya ha superado el primer gran obstáculo tras rechazarse la enmienda a la totalidad presentada por Vox.
La portavoz de XEGA, Yosune Álvarez, destacó durante la manifestación la creciente implicación de la juventud en este tipo de movilizaciones. «Es muy notorio que empieza a participar muchísima gente joven. Se sienten responsables del panorama político que estamos viviendo y saben que tienen capacidad para movilizar la calle», señaló.
Álvarez aseguró además que uno de los objetivos de los colectivos es recuperar el espacio público tras los años posteriores a la pandemia. «Nuestra manera de luchar contra los discursos de la extrema derecha es ocupar la calle y hacer visibles nuestras realidades», afirmó.
Respecto a la futura ley, la representante de XEGA hizo un llamamiento a los grupos progresistas para alcanzar acuerdos que permitan su aprobación definitiva. Según explicó, el texto pretende reforzar especialmente ámbitos como la educación, la sanidad y los servicios sociales, además de impulsar formación específica para los profesionales de la administración pública y protocolos adaptados a la realidad LGTBI.
El ambiente general fue de celebración y optimismo. Entre música, reivindicaciones y mensajes de diversidad, miles de personas volvieron a demostrar que el Orgullo sigue siendo una de las movilizaciones sociales más multitudinarias de la ciudad. Una jornada para celebrar los avances logrados, pero también para recordar que, como repitieron los organizadores durante todo el recorrido, la lucha por la igualdad y los derechos aún no ha terminado.






















































































































