La Gran Gala Internacional del Ballet deslumbra con estrellas de las mejores compañías europeas y consolida su éxito edición tras edición
El Teatro Jovellanos volvió a convertirse este viernes en el gran escaparate del ballet internacional con la celebración de la octava edición de la Gran Gala Internacional del Ballet, un espectáculo que reunió en Gijón a primeras figuras de algunas de las compañías más prestigiosas de Europa y que volvió a registrar una excelente respuesta del público.
Bajo la dirección artística del bailarín gijonés Álvaro Rodríguez Piñera, solista del Ballet de la Ópera Nacional de Burdeos, la gala confirmó su consolidación como una de las grandes citas culturales del verano en Asturias. El evento, que celebra además el décimo aniversario de un proyecto nacido en 2016, volvió a acercar al público asturiano un repertorio de primer nivel sin necesidad de desplazarse a los grandes teatros europeos.
La velada ofreció un recorrido por diferentes estilos de la danza. La primera parte estuvo dedicada a grandes clásicos del repertorio romántico y académico, mientras que la segunda apostó por un lenguaje más contemporáneo y neoclásico, incluyendo dos estrenos coreográficos firmados por Fabio López y Rubens Simons.
Junto al propio Rodríguez Piñera actuaron destacados bailarines internacionales como Natalia de Froberville, étoile del Ballet de la Ópera Nacional del Capitole de Toulouse; Linda Giubelli y Marco Agostino, del Teatro alla Scala de Milán; Camille Bon y Rubens Simons, de la Ópera Nacional de París; así como Martina Pasinotti y Alessandro Casà, del Teatro Massimo de Palermo.
El público respondió con largos aplausos a una función que volvió a poner de relieve el creciente interés que despierta el ballet en Gijón. La gala se ha convertido en una cita imprescindible para los aficionados a la danza, pero también para quienes descubren por primera vez esta disciplina gracias a un formato que combina piezas emblemáticas con creaciones actuales.
Con esta nueva edición, la Gran Gala Internacional del Ballet reafirma su posición como uno de los eventos culturales más destacados del verano gijonés. El proyecto impulsado por Álvaro Rodríguez Piñera continúa creciendo año tras año, consolidando a Gijón como un punto de encuentro para algunos de los mejores intérpretes de la danza europea y acercando al público asturiano un espectáculo de calidad internacional.







