
Monchu González consigue reunir a más de cien participantes en Somió Park, con representación de una veintena de agrupaciones
Les gusta comer, pero, ¡ojo!, también cocinar. Hablamos de los miembros de las peñas gastronómicas que habitan esta santa ciudad, que no se detiene ante la multitud de actividades que ofrece. Da igual que sea verano —ese que este año no se quiere ir—, otoño o invierno: tenemos tantísimo que hacer que se nos juntan las estaciones.
Pero a lo que íbamos, que es a la multitudinaria reunión de almas, más de un centenar, alrededor de las mesas del restaurante Somió Park.
Monchu González, organizador del encuentro e integrante de una de las formaciones más numerosas, La Boya, se ilusiona con estas reuniones, en las que los abrazos, las confidencias y las bienvenidas a nuevas incorporaciones son realmente lo importante. Como lo es, de igual manera, su poder de convocatoria, que consiguió reunir ante el photocall a las siguientes peñas:
Dos menos veinte, El Chipirón, Cofradía del Oriciu, Tertulia Miau, Sociedad Recreativa El Llar, Peña Gastronómica Puente de Mando, Sociedad Recreativa Cultural El Ñeru, Lagun-onak, Los Leones de la Casa de León, La Dehesa Sociedad Gastronómica, Asociación Gastronómica La Fartura, Amigos del Cava, Cofradía Buena Mesa de la Mar, Sociedad Gastronómica La Andecha, Peña Gastronómica El Arbeyu, Asociación Cultural L’Esgaya, Sociedad Recreativa La Boya, Sociedad Gastronómica La Rampla y Sociedad Gastronómica Asturiana Sogastur.
El encuentro comenzó con un «picoteo» de bienvenida, en el que no faltaron el jamón recién cortado, los calamares «de verdad» y un bocado de «pulpín». ¡Como para defraudar a los comensales! El plato principal fue sencillamente delicioso y sin fallo: un arroz cremoso con pitu de caleya que no solo cataron los buenos paladares. También lo degustaron grandes profesionales de los fogones, como Valentín Villabona, al frente durante tantos años del desaparecido Delicias, o Vicente Crespo, del restaurante V. Crespo.
Tampoco faltaron empresarios, políticos, felices jubilados y, por supuesto, uno de los nombres que más apoya la gastronomía local, el concejal y portavoz municipal Jesús Martínez Salvador, así como Toño Migoya, director de la Fundación Gijón Rural, siempre dispuesto a contribuir en lo que haga falta.
Sobra decir cómo acabó el gran encuentro, sabiendo que uno de los presentes era el cantante Víctor de Cimadevilla.
Pues eso, que hasta la próxima.










